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Mostrando entradas con la etiqueta Gobierno. Mostrar todas las entradas
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martes, 26 de enero de 2010

Érase una vez...

...un niño tan mentiroso, tan mentiroso, tan mentiroso; que nunca tenía regalos en Navidad, porque en la carta a los Reyes Magos, mentía sobre su dirección.

Ese niño creció y creció, estudió, siguió mintiendo y se afilió a un partido político, y cuando gobernó Zapatero, fue ministro de Interior.

Moraleja: España merece un gobierno que no nos mienta (Alfredo Pérez dixit).

sábado, 12 de diciembre de 2009

Pon una cruz en tu blog.

Visitando el blog "El santo al cielo" he podido saber que existe una iniciativa en la red para contrarrestar la foribunda guerra que la izquierda le ha declarado a todo lo religioso en general, y al crucifijo en particular. Nació la idea en el blog "Por una sociedad razonable", de Andrés Marín de Pedro. Blog que no conocía, y que me parece imprescindible, y que desde ahora sí que visitaré con frecuencia.

Pincha aquí para leer el artículo concreto de ese blog.

Desde hoy, presidirá este blog un crucifijo.



Y aquí os dejo la imagen del Cristo de la Expiración de San Fernando, hermandad a la que pertenezco desde hace años.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Ahora sí, ahora no.

El Ayuntamiento de Sevilla, con cuyo gobierno es notorio que no comulgo, ha decidido luchar contra la prostitución. Y lo hace desde la premisa de reconocer que es un problema. Un problema de, inicialmente, dignidad de la mujer (y de algunos hombres), un problema de higiene, salud, drogas, explotación, evasión de impuestos, ... Nadie discute que es un problema. Y desde ese punto de partida, se podían hacer tres cosas:

1ª Nada. Postura que se viene tomando año tras año, con lo que alimenta el problema y éste crece exponencialmente.

2ª Legalizarla, regularla de modo que como ya es legal, deja de ser un problema. Esto, para mí, es una huida del problema.

3ª Combatir el problema, tratando de dar soluciones a las mujeres, e imponiendo multas a prostitutas, clientes y proxenetas. Es lo que ha decidido hacer el Ayuntamiento. Se están estudiando programas de ayudas a las mujeres afectadas, para que puedan abandonar el oficio y tener una vida digna. Y en mi opinión es magnífico. Ante un problema, hay que ser valientes y legalizar, aunque esto suponga prohibir, y ayudar a quien resulta afectado por el problema.

Y enlazo el asunto con el aborto. El Gobierno justifica la nueva legislación del aborto con la premisa de que el aborto es un problema. Un problema no deseado. Que haya muchos abortos es un fracaso de la sociedad, y en esto no hay debate. Y como es un problema, el Gobierno podría hacer 3 cosas:

1ª Nada. Es, básicamente, lo que viene haciendo.

2ª Legalizar lo que venía siendo ilegal para que deje de serlo. Es lo que ha decidido hacer el Gobierno.

3ª Poner en prácticas soluciones positivas. Ayudas a madres, programas de adopción (que en este país haya que salir al extranjero para adoptar no es un capricho de los padres). Legislar en positivo, no en negativo.

Nuestro Gobierno, ante un problema, huye, legaliza lo ilegal, y con eso cree que se lavan sus conciencias. Lo que ha hecho este gobierno es eliminar el derecho a la vida del nasciturus (reconocido por nuestra Constitución, faltaría más por otra parte). Es convertir un delito (el aborto es un delito en nuestro Código Penal) en un derecho.

Qué pena que ante ciertos problemas sí queramos construir, ayudar, legislar en positivo; y en otros huyamos, eliminemos el problema, y convirtamos delitos en derechos, haciendo desaparecer el más importante de los derechos: el derecho a la vida.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Plan E (¿"e" de estúpido?)

Nuestro gobierno nos presentó, en su pretendida lucha contra la crisis, su medida estrella: el Plan E. Consistía, sencillamente y entre otras medidas, en inyectar un chorro de millones de euros a los ayuntamientos para que éstos realizasen obras públicas. De ese modo, dicen, palian el desempleo, ya que supone que los ayuntamientos tengan que provocar la contratación de desempleados para ejecutar las obras. Han sido más de 50.000 millones de euros.

Conocido es que los ayuntamientos deben una barbaridad de euros a empresas proveedoras, que están pasando por malísimos momentos por falta de liquidez.

Conocido es, también, que en nuestra economía, el verdadero motor de creación de empleo está en las pequeñas y medianas empresas.

Y más conocido es, además, que tal y como está el patio, casi nadie se atreve a iniciar una aventura empresarial, y muchos que en su día lo hicieron están avocados a un cierre seguro. Esto se traduce en nula creación de empleo, y aumento del desempleo.

¿Qué han hecho los ayuntamientos con la lluvia de millones? Me centro en un ejemplo. En Sevilla, una de las obras ejecutadas en base al Plan E ha sido el adecentamiento del acerado del Palacio de San Telmo. Eso, hablando claro, es cambiar la acera. ¿De verdad era necesario? Bien, para tan “complicada” tarea, se van a tirar 6 meses, y va a costar 2,1 millones de euros. Y, además, provoca durante ese tiempo el corte de 1 de los 3 carriles del Paseo Colón y 2 de los 3 carriles de la calle Palos de la Frontera. El atasco habitual se ha venido transformando en algo ciertamente desastroso y caótico.

Es solo un ejemplo, pero obras como el adecentamiento de las zonas ajardinadas de la Avenida Bueno Monreal cuestan más de 600.000 euros, y obras en ayuntamientos pequeños que se han centrado en la creación de campos de fútbol de césped artificial o pistas de patinaje, supone que, en mi opinión, se esté tirando el dinero.

En definitiva, obras innecesarias ante el agujero económico que sufre el país. ¿No sería mejor, con ese dinero, ponerse al día con las devoluciones de hacienda que no llegan a los contribuyentes que contaban con ella? ¿No sería mejor terminar de pagar las miles de facturas de las administraciones a empresas privadas que están ahogadas de tesorería? ¿No sería mejor crear programas de autoempleo para que nuevas empresas estimulen la creación de empleo estable en lugar de emplear a trabajadores por 3, 4 o 5 meses, que es lo que duran las obras, y después si te he visto no me acuerdo? Honestamente, creo que tengo razón, y que estas respuestas se responden todas afirmativamente.

Pero, claro, ¿qué podemos esperar de un gobierno cuya mayoría de miembros, tras años de suculentos sueldos, apenas han ahorrado unos pocos miles de euros y comprado modestas viviendas con hipotecas incluso superiores a sus valores? Pues lo que podemos esperar es que, si en su vida privada derrochan su dinero, en la pública (con dinero que no es suyo) prosigan la misma tendencia.

lunes, 19 de octubre de 2009

Argumentario sin argumentos.

Con la movida que se venía barruntando antes de la manifestación pro-vida del pasado sábado, y con la que se ha generado después, la maquinaria propagandística de la rancia izquierda apolillada se ha puesto a generar “excusas”, “reproches” o como queramos llamar, para desacreditar a los manifestantes pro-vida.

Recojo los argumentos que he ido oyendo-leyendo, y paso a comentarlos.

1º “Es que con el PP no se manifestaba nadie, son unos hipócritas”. Sin ser mentira, tampoco lo es menos que tampoco hubo estas manifestaciones pro-vida con Felipe González en el poder. Lo cierto y verdad es que los movimientos pro-vida han ido adquiriendo importancia y actividad con el tiempo, y ha sido realmente en estos años cuando han sido capaces de plantar cara al gobierno de turno. Y siendo esto cierto, tampoco lo es menos el refranero popular, que nos dice que “más vale tarde que nunca”, o “nunca es tarde si la dicha es buena”.

2º “No sé por qué se quejan, si la ley del aborto no obliga a abortar a quien no quiere”. Esta es absurda, del género bobo. Y sin embargo es utilizada reiteradamente. Pongo un ejemplo: imaginemos que este gobierno (u otro, que para el caso es lo mismo) decide rebajar las penas por terrorismo. Muchos saldrían a la calle a protestar. Y pregunto, ¿dirían que para qué lo hacen si la ley no obliga a nadie a ser terrorista? Esta comparación que parece tan inapropiada encierra un mensaje nada subliminal: nos hemos acostumbrado a que el aborto sea tan cotidiano, que somos incapaces de verlo como lo que es: la eliminación de una vida humana.

3º “Nadie tiene que imponer su moral en España”. Lo suelen decir al aludir a lo que dice la Iglesia. Y es cierto, nadie tiene que imponer su moral, ni siquiera el PSOE.

4º “Es que con esta ley evitamos que la gente acuda a abortar clandestinamente”. Esta sí que es buena. Sabemos que hay abortos clandestinos (es decir, ilegales), y ¿qué hacemos? ¿Combatir la ilegalidad? No, deciden legalizar la ilegalidad.

5º “Es una manifestación politizada” Hombre, siendo un partido político quien está en el poder, y quien ha provocado con la propuesta legislativa este posible cambio normativo… ¿a ver cómo no va a contener un componente político la manifestación? Pero claro, en este punto hay que destacar que suelen decirlo los que iban a boca llena a las manifestaciones de “No a la guerra” (nunca más se supo…de las manifestaciones, que las guerras siguen donde estaban), o los que acudían la jornada de reflexión electoral un 13 de marzo a las sedes del PP. Qué cosas, y hablan de falta de coherencia.

6º “Son unos hipócritas, estos son los que iban a abortar a Londres antes del 85, y ahora siguen y seguirán abortando en clínicas privadas”. Supongo que habrán tenido acceso a los datos personales de los asistentes y los habrán cotejado con las bases de datos de las clínicas abortistas…si no… ¿cómo saben esto? Y estos son los que hablan de huir de verdades absolutas.

Hay más, sí, pero creo que es suficiente para calibrar que la maquinaria está a punto. Y mientras, ya no se habla de la crisis, de la subida de impuesto, de los presupuestos abocados a la ruina, del blindaje fiscal vasco, del pacto con el PNV, … Hay que reconocerlo, son unos lynces (sí, unos 55.000).

martes, 31 de marzo de 2009

¿No pueden o no quieren?

Es la duda que me asalta en relación con el gobierno. Ante la monumental crisis, no alcanzo a saber si es que no saben afrontarla o no quieren. Me imagino que será lo primero, nadie querría tirar piedras sobre su propio tejado.

Porque la crisis que nos ahoga obliga a la contención del gasto público. Eso que tanto le dijo Rajoy a Rodríguez (Zapatero). Recuerdo que las legiones borreguiles se echaban las manos a la cabeza avisando a sus huestes que Rajoy, si ganaba, lo que quería era recortar las pensiones y cosas de esas. El gasto público no es eso, queridos mendruguillos.

Lo que querría decir Rajoy era que el Gobierno no hiciese cosas como las que sí ha hecho. Hemos visto que toca intervenir una Caja de Ahorros. Posiblemente hará falta que la operación se repita. De momento, 9.000 millones de euros que en otras condiciones se podrían destinar a otras cosas. Por razones como esas, es preciso contener el gasto público.

Por ejemplo, el tema de los 400 euros restó mucho dinero el año pasado al Gobierno, y aunque este año, vía IRPF, recupera gran parte, mucho dinero ha sido a fondo perdido. 400 euros no es nada, la suma de lo que tuvo que gastar el Estado para ello sí: 6.000 millones de euros. Dos terceras partes de lo que ha costado la intervención de CCM. La memez del regalo de una bombilla ha costado la nada despreciable cifra de 392 millones de euros. Nadie le ha tirado de las orejas, que sepamos, a Garzón cuando ha gastado 140 millones de euros en la historia de las tumbas de la Guerra Civil, que es lo que ha costado la operación mientras no le llegaban los certificados de defunción que pidió para "saber" si los posibles responsables estaban muertos ya o tenían edades ya del estilo de Matusalem.

Ahora nos enteramos que Magdalena Álvarez se va a gastar casi 700.000 euros en reformar la distribución de los despachos ante la llegada de nuevos altos cargos a su Ministerio. O los 300.000 euros que le va a costar a Rodríguez (Zapatero) unas obrillas de nada en los jardines de Moncloa. Otro millón de euros que se pierde.

Y qué decir de la creación de Ministerios innecesarios y el mantenimiento de otros que no lo son poco; o el aumento del número de altos cargos y la subida imparable de sus sueldos.

A cosas como estas se refería Rajoy cuando hablaba de contener el gasto público. Hay que apretarse el cinturón. Yo no soy ningún experto en economía, pero estas cosas son de sentido común. Y desde mi humilde opinión propondré en este rincón algunas medidas con las que creo que se puede atenuar la crisis.

jueves, 26 de marzo de 2009

Y tienen la poca vergüenza de escandalizarse.

Sí. Me refiero a la izquierda de este país, al PSOE y a sus acólitos medios de comunicación.

En un colegio católico de La Rioja, la profesora de EPC pasa a los alumnos de 15 años un vídeo sobre el aborto. Videos parecidos vi yo en mi instituto y a nadie le pasó nada por ello. Son duros, sí, pero con 15 años se tiene madurez suficiente para asimilarlo sin traumas de ningún tipo. Se quejan de que se adoctrina a los niños y cosas por el estilo. Pero hombres de Dios, es un colegio católico, ¿Qué esperáis? ¿Qué digan lo buenísimo que es Zapatero y que hay que acabar con los curas?

Y ¿cómo se puede ser tan hipócrita? Pretenden los socialistas adoctrinar con “su” verdad a nuestros niños mediante una asignatura absurda de contenido como EPC, pero se escandalizan si de pronto un colegio católico habla de lo que no gusta al Gobierno. No lo pueden remediar, tienen alergia a la libertad.

Seamos claros: la Iglesia va a defender la vida como siempre ha hecho, no va a estar a favor del aborto como nunca lo ha estado. El aborto es acabar con una vida. Y punto. Menos discursos sin contenido, menos hipocresía y dejemos que la libertad de enseñanza y de expresión se aplique de verdad, sin adoctrinamientos políticos.

Si queremos eliminar el concierto con colegios religiosos, adelante (aunque mandemos a por tabaco a la libertad de enseñanza). Pero mientras exista, no se puede utilizar el concierto como un chantaje (como en realidad hacen). Parece que como hay un concierto (que no es más que la aplicación efectiva del precepto constitucional relativo a la libertad de los padres para escoger el modelo de educación de sus hijos), pretenden que los que se sometan a ese concierto deben aborregarse y someterse a los dictados cuasi-dictatoriales del Gobierno. Pues no.

martes, 17 de marzo de 2009

¿Hay libertad de expresión en España?

He cometido un error. Mi salud mental ha corrido peligro. He abierto la edición digital de “Público” (con “p” de penoso). Eso que algunos dicen que es un periódico.

Quería leer su opinión acerca de la campaña de la Conferencia Episcopal Española a favor de la vida, y en contra de la reforma de la Ley del Aborto.

La primera en la frente: el titular. “La Iglesia quiere cárcel para las que aborten”. Y además, como primera noticia en la edición digital de hoy. Teniendo en cuenta la gran mayoría de lectores que se quedan con el titular, el mensaje habrá calado. Hay que tener en cuenta, también, que de todo hay en la viña del Señor, y por tanto, hay que contar que mucha gente se cree a pies juntillas lo que publica, y como lo publica, el diario “Público” (con “p” de panfleto).

Pero parece que el día me venía un poco masoquista, y he decido leer los comentarios de los avispados lectores de la edición digital de “Público” (con “p” de Pinocho). Y claro, han dado rienda suelta a su teclado. No está mal pasarse de vez en cuando por estos estercoleros presuntamente informativos, porque uno se hace la idea de lo que de verdad anhelan los borreguiles seguidores de la radical izquierda instalada en el poder de este país. Sí, es sencillo, no se trata de leer entre líneas, sino de leer simple y llanamente. Quieren un país que me recuerda a la Cuba de Castro, o a la URSS de Stalin. Quieren un país en el que no haya libertad de expresión, ellos quieren decidir quién tiene derecho a hablar, y qué puede decir cada uno. Se les llena la boca con eso del progreso social (que si derechos de gays y lesbianas, etc) y sin embargo sólo quieren la libertad para ellos, a los demás que nos den morcilla. Los demás debemos saber que si lo que tenemos que decir no les gusta, entonces sólo podemos decirlo de puertas para adentro. Ahora resulta que los Obispos, para esta gentecilla, no tienen libertad de expresión, no pueden tomar parte en un debate público, no pueden ejercer la crítica. Ah, claro, y no digo nada de los insultos proferidos por las víctimas de la LOGSE, que precisamente por ser víctimas, tienen cierta excusa en su irrespetuoso proceder.

Y todo por defender la vida. Pero en realidad, lo que esta manada hace es ir en contra de lo que diga la Iglesia. Tanto que si un día el Papa pide el voto para Zapatero, Rajoy tiene asegurada la mayoría absoluta durante lustros. Qué le vamos a hacer, son así.

Perlas como que el feto es un parásito de la madre, o que los Obispos no se dan cuenta de que el lince es un animal en peligro de extinción mientras que el ser humano no hace sino superpoblar el planeta (literal, no me lo invento), para así justificar que el aborto no es matar a nadie, no hacen sino reafirmarme que estamos rodeados de elementos totalmente atascados cerebralmente hablando, que nos encontramos en un momento en que nos va a sacar de la crisis quien yo me sé, porque el país puede caer en manos de verdaderos inútiles, sin cultura, sin educación, y demasiado deseosos de sangre, revancha de no sé qué, y revestidos de un odio del que no consigo vislumbrar su origen.

viernes, 6 de marzo de 2009

¿Para qué sirve el Ministerio de Igualdad (que da lo mismo)?

Eso me pregunto. La creación de un nuevo ministerio supone un dispendio considerable de dinero… público, claro. Creación de altos cargos, organización, infraestructuras. Cuando Rodríguez (Zapatero) se alzó con el triunfo en las pasadas elecciones generales, estábamos en el umbral de una situación de crisis galopante. Él lo sabía, sí, lo que pasa es que mintió. Pero bueno, no es ese el motivo de mi indignación actual, al fin y al cabo, al socialista generalmente se le presume cierta habilidad para mentir sin parar.

Pues no tiene otra cosa que derrochar dinero público (que si los 400 euros, que si la bombilla) con medidas que no sirven para nada. Y no tiene otra cosa que, en lugar de contener el gasto público, dispararlo con campañas reiterativas de autobombo y creación de nuevos ministerios.

Y ahí que llega Bibiana Aido, de la que apenas se le conoce mérito alguno para alcanzar un ministerio. Claro que se le crea un ministerio sin contenido alguno. Bueno, o al menos eso creía yo. Resulta que el Ministerio de Igualdad (que da lo mismo) abandera la reforma de la Ley del Aborto. Y aquí surgen mis dudas. ¿Qué narices tiene que ver el aborto con la igualdad? ¿Por qué no trata este tema el Ministerio de Sanidad o el de Justicia? No olvidemos que todo lo concerniente al aborto toca el Código Penal. Es que a veces se nos olvida que el aborto es un crimen tipificado en nuestro código penal. Lo que sucede es que se prevé que en algunos supuestos, no exista delito. Es, para entendernos, como si a un asesino se le permita matar en según qué circunstancias.

Aido lo que dice es que con esta nueva regulación, lo que se pretende es mejorar los derechos de las madres y los de los médicos. Esta señora no está bien. ¿No sabe que también hay padres que tienen derechos? ¿Dónde están los derechos de los nasciturus? Hasta el Código Civil les reconoce derechos sin necesidad de haber nacido (en concreto, se les tiene por persona en todo lo que les favorezca……menos, al parecer, en el derecho a vivir que las personas sí tenemos sin excepción).

Pues ahí lo llevamos, en plena vorágine de crisis, paro, bancos en quiebra, corrupción, cacerías, jueces prevaricadores,… nos sirven en los telediarios el debate del aborto.

Y matan dos pájaros de un tiro, como Fernández (Bermejo). Por un lado desvían la atención de lo que realmente debe preocupar, y por otro abren el camino al aborto libre, verdadero objetivo de la izquierda radical instalada en el gobierno.

Digan lo que digan, es instaurar la cultura de la muerte, es ningunear a sujetos de derechos (nasciturus). Es encubrir asesinatos que no se juzgarán en un primer momento, pero allá cada uno con sus actos.

Pues nada, sólo espero que PP, CIU y PNV sean consecuentes con sus ideales y en su momento, voten en contra de esta Ley que lo único que pretende es cubrir de sangre las responsabilidades de muchos médicos y demasiados políticos.

jueves, 29 de enero de 2009

El Supremo dice no.

Según 22 de los 30 magistrados del Tribunal Supremo, 4 padres no pueden objetar en conciencia a la asignatura Educación para la Ciudadanía, si bien, consideran, que deberán (los jueces) vigilar el contenido de la misma. ¿Por qué deben vigilar algo contra lo que no se puede objetar? Esperaré a leer la sentencia antes de valorar la misma (sí, sí, las sentencias se pueden leer).

Blanco (qué divertido es escuchar a este personaje) no entiende cómo se está en contra de una asignatura que enseña derechos humanos y lo que dice la Constitución. Por cierto, no sé si se saltarán cuando la Constitución habla del derecho a la Objeción de Conciencia. Pero a lo que vamos, nadie está en contra de una asignatura consensuada que enseñe aquéllo, lo que sucede es que esta asignatura disfrazada de asignatura, no se centra en esos puntos, enseña materias que deberían quedar en el ámbito de lo que unos padres quieran para sus hijos. Nos vamos a encontrar con niños que en materia moral van a recibir unas enseñanzas en casa y otras contrarias en el colegio. Así que a los que no tenemos hijos aún, lo que nos queda es ahorrar para que cuando los tengamos, podamos mandarles a un Colegio privado que sí garantice que nadie va a adoctrinar a mis hijos, que no van a enseñar nada contrario a la moral que quiero para ellos.

Ahora la giliprogresía está feliz, incluso el abrazafarolas de Llamazares parece haber salido de su permanente estado de depresión postelectoral. Ha vuelto por sus fueros, habla que es una victoria contra el nacionalcatolicismo auspiciado por la derecha y la Iglesia... Bueno, es Llamazares, qué se le va a hacer.

Todos están contentos, pero la izquierda olvida algo. Son conscientes de que esa asignatura contiene muchas enseñanzas contrarias a la moral que muchos padres quieren inculcar en sus hijos (discutir esto es discutir la evidencia fácilmente comprobable si se abre un libro de esta asignatura). Pero dicen que eso no es adoctrinar.

Quisiera yo saber qué haría la giliprogresía si en unos años cambia el gobierno, y en lugar de eliminar la asignatura la llenan de contenidos tales como "la indisolubilidad del matrimonio", o "el sexo debe ser practicado dentro del matrimonio", o "la familia es la que la forman un hombre y una mujer con los hijos que éstos tengan", o "Zapatero pasó a la historia como el presidente que negoció con ETA a pesar de decir al pueblo que no lo hacía", o "el PSOE de primeros del siglo XXI se caracterizó por el apoyo a los separatistas catalanes, vascos y gallegos, despreciando la unidad de España", o cosas por el estilo.

¿Qué os apostáis que tendríamos manifestaciones (por cierto, seguro que con banderas soviéticas, republicanas, del PSOE y de UGT) sábado sí y sábado también? ¿Qué os apostáis de que ahora sí tendríamos un adoctrinamento?

Pues que no se preocupen, que esto no pasará.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Bibiana Aido a lo suyo.

Y lo suyo ya se ve de qué va.

No entendí la creación de un nuevo ministerio, con el gasto que ello conlleva, en la coyuntura en la que nos hayamos. Y menos con la ministra que nos ha tocado sufrir.

Ahora le toca el turno al aborto. No estaba en el programa electoral, pero muchos sabíamos que era una de las prioridades de este gobierno.

Ha declarado Aido que quiere una ley que garantice los derechos fundamentales y libertades de la mujer y de los profesionales sanitarios. Y punto.

Ni una palabra de los derechos del padre, que digo yo que tendrá algo que decir. Más grave es la cosa si atendemos al ministerio del que parece nacer la propuesta: Ministerio de Igualdad. Pues en este tema no parece hacer honor a su nombre.

Y, claro, nada de los derechos del concebido y no nacido. Para mí no hay ni excusas ni cortinas morales, hablamos de matar. El aborto es matar, ni interrumpir el embarazo ni cursiladas por el estilo. Aido está hablando de facilitar la matanza de inocentes.

No me valen razonamientos ni supuestos extremos, aquí no hay nada que justifique lo que es realmente el aborto. No voy a entrar en el juego de limpieza moral y de conciencia de diferenciar los casos y supuestos.

Y mientras, la supuesta oposición tan solo dice, sin fundamentar, que se opondrá.

lunes, 21 de julio de 2008

Llegó el déficit.

No es la primera vez que llega, claro que no, ni será la última. Pero esta vez llega en mal momento. Nadie le había llamado, y, es más, nos habían dicho que no se le esperaba por aquí.

Hay que tener en cuenta que 2.007 cerró con un superávit histórico, así que la caida, en sólo 6 meses, ha sido monumental. Más bien debería decir catastrófica.

Como decía, no se le esperaba, pero aquí está. Por primera vez en 3 años cerramos mes con déficit en nuestro PIB. Algo más del 0,4 % del PIB.

Y esto lo conocemos cuando Rodríguez & Co. alcazan el día 100 de esta legislatura. Me pregunto si el Gobierno por un lado y Blanco por otro seguirán machacando a quien se le ocurra decir que vamos mal. Me pregunto si el capitán Rodríguez ahora nos va a decir que el pesimismo no reduce el déficit y que el barco va de maravilla. José Luis hijo, el Titanic también iba de maravilla y mira cómo acabó Leonardo di Caprio.

Me pregunto si de una vez por todas dejarán de marear la perdiz y harán algo efectivo. Ya la han cagado con los 400 euros de marras, que a día de hoy no sé para qué sirve, si no es para gastar por gastar. Ah espera, claro, que había elecciones...

jueves, 12 de junio de 2008

Ya no sé ni de qué hablar.

Es tanta la indignación que acumulo estos días, es tanta la tontería que a mis oídos llega, son tantos los despropósitos que se atropellan en el actuar del gobierno y secuaces adyacentes, que no termino de decidirme de qué escribir.

Cada vez que había decidido sobre qué escribir, surgía una nueva idea, y cuando lo tenía medio esquematizado, surgía otra.

Así que tengo que escribir acerca de mi indecisión.

Por un lado Llamazares y su Izquierdita Unidita que lo único que ha hecho en esta legislatura es pedir que se elimine, por Ley, la Biblia y el Crucifijo de los actos oficiales, como la toma de posesión de los ministros. Y mientras sus teóricos posibles votantes no llegan a fin de mes, no reciben ayudas, no pueden pagar las hipotecas, … Luego dicen que no hay fijación de ciertos sectores hacia la Iglesia, que como no tengamos cuidado, acabará siendo culpable de la crisis, o como quiera que se llame.

Por otro la ministra de Igual Da que Da lo Mismo con sus miembros y miembras (por supuesto que mientras escribo "miembras", el Word lo subraya en rojo; será que el Office es de derechas). A veces pienso si no lo ha hecho a propósito para tener a la gente ocupada hablando de la memez de la ministra en lugar de la huelga de transportistas.

Por otro a Fernández (De la Vega) hablando sin decir nada (como lo del secuestro, que hicieron lo que tenían que hacer y no hicieron lo que no tenían que hacer).

Por otro a Pérez (Rubalcaba) dándose cuenta el miércoles que la huelga es grave y es urgente la actuación de las fuerzas del orden público. Digo yo que qué estaría haciendo este hombre el lunes y el martes. ¿No sabía que iba a haber huelga? ¿Torpe o mentiroso?

Por otro a Rodríguez (Zapatero) diciendo que la cosa va mejor. ¿Incapaz o mentiroso? Menos mal que es mentiroso, que ya lo sabemos. Y digo menos mal porque si fuera un incapaz nos iría muy mal. Siendo mentiroso albergo la esperanza de que sepa lo que hay que hacer.

Y luego está lo del señor sin corbata, el de la entrada pasada, que me hizo creer durante un par de días que no había crisis. Sí. Ayer lo volví a ver. Su perla del día fue decir que la derecha criticaba al Ministerio de Igual Da que Da lo Mismo porque la derecha no quiere que haya igualdad entre hombres y mujeres.

Esta izquierda, cada día más a la izquierda de la izquierda, creo que ha perdido el norte, creo que se pierde en debates vacuos y superfluos y se ve incapacitada para afrontar una situación de crisis galopante. No toman medidas, no dan ideas.

Y mientras, el euribor sigue luchando con la gasolina a ver cuál nos hace la vida más difícil. Se admiten apuestas.