He cometido un error. Mi salud mental ha corrido peligro. He abierto la edición digital de “Público” (con “p” de penoso). Eso que algunos dicen que es un periódico.
Quería leer su opinión acerca de la campaña de la Conferencia Episcopal Española a favor de la vida, y en contra de la reforma de la Ley del Aborto.
La primera en la frente: el titular. “La Iglesia quiere cárcel para las que aborten”. Y además, como primera noticia en la edición digital de hoy. Teniendo en cuenta la gran mayoría de lectores que se quedan con el titular, el mensaje habrá calado. Hay que tener en cuenta, también, que de todo hay en la viña del Señor, y por tanto, hay que contar que mucha gente se cree a pies juntillas lo que publica, y como lo publica, el diario “Público” (con “p” de panfleto).
Pero parece que el día me venía un poco masoquista, y he decido leer los comentarios de los avispados lectores de la edición digital de “Público” (con “p” de Pinocho). Y claro, han dado rienda suelta a su teclado. No está mal pasarse de vez en cuando por estos estercoleros presuntamente informativos, porque uno se hace la idea de lo que de verdad anhelan los borreguiles seguidores de la radical izquierda instalada en el poder de este país. Sí, es sencillo, no se trata de leer entre líneas, sino de leer simple y llanamente. Quieren un país que me recuerda a la Cuba de Castro, o a la URSS de Stalin. Quieren un país en el que no haya libertad de expresión, ellos quieren decidir quién tiene derecho a hablar, y qué puede decir cada uno. Se les llena la boca con eso del progreso social (que si derechos de gays y lesbianas, etc) y sin embargo sólo quieren la libertad para ellos, a los demás que nos den morcilla. Los demás debemos saber que si lo que tenemos que decir no les gusta, entonces sólo podemos decirlo de puertas para adentro. Ahora resulta que los Obispos, para esta gentecilla, no tienen libertad de expresión, no pueden tomar parte en un debate público, no pueden ejercer la crítica. Ah, claro, y no digo nada de los insultos proferidos por las víctimas de la LOGSE, que precisamente por ser víctimas, tienen cierta excusa en su irrespetuoso proceder.
Y todo por defender la vida. Pero en realidad, lo que esta manada hace es ir en contra de lo que diga la Iglesia. Tanto que si un día el Papa pide el voto para Zapatero, Rajoy tiene asegurada la mayoría absoluta durante lustros. Qué le vamos a hacer, son así.
Perlas como que el feto es un parásito de la madre, o que los Obispos no se dan cuenta de que el lince es un animal en peligro de extinción mientras que el ser humano no hace sino superpoblar el planeta (literal, no me lo invento), para así justificar que el aborto no es matar a nadie, no hacen sino reafirmarme que estamos rodeados de elementos totalmente atascados cerebralmente hablando, que nos encontramos en un momento en que nos va a sacar de la crisis quien yo me sé, porque el país puede caer en manos de verdaderos inútiles, sin cultura, sin educación, y demasiado deseosos de sangre, revancha de no sé qué, y revestidos de un odio del que no consigo vislumbrar su origen.