Sigo leyendo informes que dicen que este verano veremos al Euribor bajar hasta casi el 4 %. Difícil de creer, claro, porque básicamente recientemente ha subido hasta el punto más alto en los últimos 7 años. Es decir, que las bajadas de primeros de año se han ido a por tabaco.
Hay que resignarse al descontrol del Euribor, hay que ponerse en lo peor y contar que nos va a hacer más difícil la existencia.
En ese caso hay que mentalizarse que hay que actuar en consecuencia.
No hay secretos que nos ayuden con esta situación, no hay milagros. Todo está inventado. Sin embargo, pienso que la clave está en el ahorro. Ahora me diréis que cómo vamos a ahorrar con la de gastos que tenemos, con los préstamos tan altos, etc.
Nos hemos acostumbrado a que no nos falte de nada: cine semanal, alquiler de pelis, libros nuevos cada mes, revistas que nunca faltan cada fin de semana, las tapitas de los sábados, la cervecilla del domingo, cines,… Seamos sinceros, podemos prescindir de muchas cosas.
Como digo, la clave está en el ahorro. Ahorro no por acumular, sino para amortizar cada año lo que podamos de la hipoteca. Hay que reducir capital en la medida de nuestras posibilidades. En principio, y como idea meramente orientativa, veremos que si amortizamos 5.000 euros al año no va a suponer casi nada en la cuota. Pero es algo ciertamente inexacto. Para una hipoteca a 30 años, amortizar 5.000 euros supone disminuir la cuota en 28 euros, aproximadamente. Esto es 336 euros al año, y habrá supuesto, a lo largo de los 30 años de hipoteca, un ahorro de 10.080 euros. Ya no parece tan poca cantidad.
Pensemos que también nos traerá otro beneficio: los intereses que pagaremos a partir de ahora se calcularán sobre una cantidad inferior, y cada vez que amorticemos capital habremos disminuido el coste final de la vivienda (capital más intereses).
Y una ventaja más: IRPF. En el próximo ejercicio, aumentaremos las desgravaciones en la declaración de la renta, con lo cual tendremos derecho a recuperar algo más de las retenciones practicadas.
Si somos capaces de amortizar 5.000 euros durante 3 años, hay que multiplicar las cantidades anteriores por 3, o sea, que nos ahorramos cerca de 90 euros al mes, que ya sí supone algo más.
Mentalicémonos, hay que detenerse y dedicar algo de tiempo para ver cómo podemos conseguir 5.000 euros (quien pueda más, pues más; quien pueda menos, bien estará también) para ir modelando la hipoteca en la medida de nuestras posibilidades.
Hay que resignarse al descontrol del Euribor, hay que ponerse en lo peor y contar que nos va a hacer más difícil la existencia.
En ese caso hay que mentalizarse que hay que actuar en consecuencia.
No hay secretos que nos ayuden con esta situación, no hay milagros. Todo está inventado. Sin embargo, pienso que la clave está en el ahorro. Ahora me diréis que cómo vamos a ahorrar con la de gastos que tenemos, con los préstamos tan altos, etc.
Nos hemos acostumbrado a que no nos falte de nada: cine semanal, alquiler de pelis, libros nuevos cada mes, revistas que nunca faltan cada fin de semana, las tapitas de los sábados, la cervecilla del domingo, cines,… Seamos sinceros, podemos prescindir de muchas cosas.
Como digo, la clave está en el ahorro. Ahorro no por acumular, sino para amortizar cada año lo que podamos de la hipoteca. Hay que reducir capital en la medida de nuestras posibilidades. En principio, y como idea meramente orientativa, veremos que si amortizamos 5.000 euros al año no va a suponer casi nada en la cuota. Pero es algo ciertamente inexacto. Para una hipoteca a 30 años, amortizar 5.000 euros supone disminuir la cuota en 28 euros, aproximadamente. Esto es 336 euros al año, y habrá supuesto, a lo largo de los 30 años de hipoteca, un ahorro de 10.080 euros. Ya no parece tan poca cantidad.
Pensemos que también nos traerá otro beneficio: los intereses que pagaremos a partir de ahora se calcularán sobre una cantidad inferior, y cada vez que amorticemos capital habremos disminuido el coste final de la vivienda (capital más intereses).
Y una ventaja más: IRPF. En el próximo ejercicio, aumentaremos las desgravaciones en la declaración de la renta, con lo cual tendremos derecho a recuperar algo más de las retenciones practicadas.
Si somos capaces de amortizar 5.000 euros durante 3 años, hay que multiplicar las cantidades anteriores por 3, o sea, que nos ahorramos cerca de 90 euros al mes, que ya sí supone algo más.
Mentalicémonos, hay que detenerse y dedicar algo de tiempo para ver cómo podemos conseguir 5.000 euros (quien pueda más, pues más; quien pueda menos, bien estará también) para ir modelando la hipoteca en la medida de nuestras posibilidades.
