Llevo tiempo pensando en el origen de la situación actual, y me refiero a la situación ética y moral, y esta vez no a la económica. A nadie se le escapa que atravesamos por la, tal vez, mayor crisis de valores en Occidente. Tal vez sólo comparable a la situación que atravesó el Imperio Romano y que conllevó a su desintegración.
Pero, ¿esta situación nace por sí misma? ¿existe una causa? Desde el punto de vista cristiano, sería sencillo explicarlo, la actividad del Diablo siempre trata de expandir el mal en el Mundo. Y yo, desde luego, así lo creo. Pero ciñéndonos a un aspecto más terrenal, ¿se encauza ese mal de algún modo? Ya lo creo que sí.
En mi opinión, existe una deliberación clara de ciertos elementos sociales de llevarnos por esta senda. Pero, ¿quiénes son? ¿qué son? No voy a caer en la sencillez de decir que la culpa es de Zapatero y de su gobierno, que si bien están siendo instrumento, lo que está claro que lo que sucede no es exclusivamente de España. Europa y Occidente, entendido éste como modo de vida, cultura social, están en una grave crisis de valores.
Y un medio de propagación de esta crisis es el ataque constante a la Iglesia en sí, o a los valores que ésta representa y defiende. Se utiliza la mentira, la manipulación, la tergiversación. De entrada, me he propuesto que este año este blog hable de este asunto, de este tema. Profundizaremos en opiniones no mías personales, sino ampliamente extendidas, que versan sobre esta materia.
Veremos a dónde llegamos.