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viernes, 10 de abril de 2009

Viernes Santo.

Vueltos de la Madrugá, muy cansado pero sin sueño (supongo que por efecto de los dos cafés que llevo), paso a comentar el Viernes Santo. He podido ver casi todo y en muy buena situación, sin demasiada gente. Definitivamente, salir a las 5 es mucho mejor que hacerlo del tirón desde la tarde. Mucha menos gente y muchos menos indeseables, que a esa hora ya están durmiendo la mona.

Para mí, en Sevilla, el Viernes Santo es un día desconocido, pues apenas he visto en un par de ocasiones cofradías en la calle (o bien porque he estado fuera, o bien por la lluvia).

Pero si hoy destaco alguna, sin duda es El Cachorro. Su impresionante talla no deja indiferente a nadie. En el Puente de Triana, tanto a la ida como a la vuelta, es un sitio precioso donde disfrutar de la cofradía.

Montserrat es otra Hermandad que ciertamente es impresionante. En el paso está Jesús crucificado, junto con los dos ladrones (Dimas y Gestas). Por la calle Zaragoza, de vuelta a eso de las 12 y media, es un sitio cómodo y bonito de ver. No hay demasiada gente y se puede apreciar cada detalle de una cofradía que, además, no tarda más de 30 minutos en pasar.

La O, o la Carretería son otras de las Hermandades que son imprescindibles, o La Soledad de San Buenaventura, a su paso por la Plaza Nueva, es un momento para no perderse.

Y del resto, el cansancio tal vez marcará lo que pueda ver y lo que no.

Tal vez me acerque a conocer por primera vez la Semana Santa de Dos Hermanas, donde vivo. Sí he podido apreciar los pasos en sus templos, algunos de ellos, y realmente hablamos de hermandades de una gran riqueza plástica, con verdaderas obras de arte.

Hoy sale La Amargura, a eso de las 6 de la tarde. Es una buena opción si pasa factura la Madrugá. Se trata de un único paso, y la buscaremos antes o justo después de su paso por la Parroquia de la Magdalena.

Veremos.