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lunes, 27 de abril de 2009

Llega a Sevilla el Bus presuntamente ateo.

Eso dicen, porque yo no lo he visto. Al menos, de momento.

Pero a lo que vamos, que no me he equivocado al catalogar al famoso bus como presuntamente ateo. Y es que creo que no es ateo. No es que lo crea, es que no lo es. ¿Por qué? Veamos: si uno es creyente, cree en Dios. Si uno es ateo, no cree en Dios. El que duda, está ahí a medio camino. Pero lo que es seguro, es que el ateo no duda de que Dios no existe, lo tiene clarísimo. Y este bus no afirma categóricamente que Dios no existe, dice que probablemente (podría decir "a lo mejor", o "igual", o "tal vez", o "quizás") Dios no existe. Es decir, que quien propaga este mensaje no sabe si Dios existe o no. Duda.

Pero es una cuestión menor. Lo más relevante para mí es que haya gente que, con la que está cayendo, se gaste dinero en este asunto. El ateo siempre ha sido una persona que no cree en Dios y punto. Se acabó. No es como el creyente que siente que debe transmitir sus creencias para que otros crean lo mismo. Y aquí es donde radica la novedad del asunto. Parte de los ateos parecen, más que ateos, creyentes de una fe sin Dios, de la que sienten la necesidad de propagar y transmitir.

El asociacionismo de los ateos carece de sentido, y sin embargo se organizan como tales. Una asociación sin nada en común, que es lo que debe aglutinar una asociación. El ateismo no tiene contenido en sí mismo, o en todo caso carece de contenido positivo.

Y he aquí donde está mi extrañeza. ¿Por qué ese ansia de "propagar" el ateismo? ¿Por qué incluso gastar dinero para ello? ¿Qué hay detrás de todo ello?

5 comentarios:

Jesús dijo...

A mí además me llama la atención la falta de conocimiento de la religión que tiene el mensaje.

"Dios probablemente no existe, así que ahora, deja de procuparte y disfruta".

Los creyentes no disfrutan? Son menos felices que los ateos?
Lo único que tienen los ateos son unas preocupaciones distintas sobre sus vidas.
Eliminar a Dios de la vida cambiará mis preocupaciones, no las eliminará y yo soy libre de dirijir mi vida ceñida con las preocupaciones que elija.

Javi_Pichu dijo...

Enhorabuena por este artículo. Es breve, claro, y me identifico mucho con todo lo que dices.

Llevo leyendo algunos días tu blog, me paso por aquí desde "El faro de la Meseta". Si no te importa te voy a agregar a mi lista de blogs que sigo, porque me parece que escribes sobre temas muy interesantes.

Un saludo

Gonover dijo...

Gracias a ambos. Bienvenido a ti, Javi. Permiso, por supuesto, concedido, por no necesitarlo.

Me pasaré por tu blog.

Saludos.

PD: Sigo sin ver el bus por Sevilla.

Viajero del Tiempo dijo...

Estoy contigo en tu apreciación.
Únicamente un matíz:
Ateo = Negación de Dios (de su existencia).
Creyente (en Dios)= El que cree (en Dios).
Agnóstico = El que ni niega ni afirma la existencia de Dios, el que duda, el que no se atreve a concluir ni la existencia ni la negación de esta, el que dice probablemente no existe (y por tanto, probablemente sí exista).

Así, mientras el Agnóstico adopta una postura de duda lógica, racional, empírica si quieres: no puedo creer (ni tampoco no creer) en aquello que no puedo "tocar" o demostrár con hechos; tanto Atéos como Creyentes, adoptan una postura de fé: en la no existencia y en la existencia de Dios, respectivamente.
Ser Atéo es un acto de Fé, del mismo modo que ser creyente.
Por todo ello, yo concluiría que se trata del Bus Agnóstico y no Ateo.

Siguiendo con el resto de tu entrada, la segunda parte de la afirmación que pregona el bus "así que ahora, deja de procuparte y disfruta" me parece completamente equivocada, por no decir, absurda e infantil, y llena de tópicos y prejuicios sobre el creyente.
Cómo comenta Jesús, creer en Dios no hace, ni mucho menos, que no disfrutes de la vida. Creer en Dios, de hecho, te puede dar vida, aun si estás en un pozo sin luz, de sinsentido.
De hecho, no ya creer, sino saber de su existencia (es decir, CREER de verdad y no creer por creer, para obtener algún beneficio) y sentirse arropado por Dios (a pesar de las lógicas y humanas dudas de Fé) puede sacarte del mayor de los abismos.

Anónimo dijo...

desde el punto de vista epistemologico no podria ser más correcto.

el punto de vista del ateo es que no existen entidades deísticas (y a menudo se niega igualmente cualquier existencia metafísica)

el punto de vista de los no ateos es que dios existe o podría existir.

afirmar que dios no existe sería una postura egocéntrica, como lo es que un creyente diga que dios sí existe.

el término probablemente se refiere al segundo topónimo del vocablo "que se puede probar". no se puede probar que Dios exista, y tampoco se puede probar que no exista (de hecho, salvo en casos excepcionales, no se puede probar que las cosas no existen).

para que lo entendais: yo puedo afirmar que existe un elefante violeta con dos trompas y cuatro ojos que es totalmente invisible, pero existe.

probad (mostrad evidencia de) que me equivoco. veis? no podeis, generalmente no se puede probar la existencia. de hecho no podeis NEGAR CATEGORICAMENTE que el elefante violeta con dos trompas y cuatro ojos no existe.

bueno, suponiendo que este ejemplo sea suficiente para explicaros que significa la expresión "probablemente no existe". de hecho esta expresión ha sido escogida con bastante sorna en mi opinión, dado que tiene unas connotaciones bastante ácidas desde el punto de vista científico.

es cierto, y no puedo sino dar la razón humildemente en que la segunda parte del slogan es pésimo. se puede disfrutar de la vida en infinidad de condiciones y por supuesto también teniendo creencias religiosas, pero supongo que en un par de frases no vas a hacer todo un estudio teológico sobre la irreligión, prefirieron usar una frase pegadiza y optimista.

por otro lado, no hay que confundir, que en general las asociaciones ateas se nutran de miembros muy heterogéneos, las principales premisas son conseguir una mayor visibilidad que produzca en unas estadísticas más realistas y que desemboquen a su vez en una mayor fuerza política y demográfica para defender su "confesión" (por así decirlo) y para ampliar sus derechos, dado que la libertad de confesión del ateo se ve vulnerada continuamente por unos hábitos tradicionalmente propios de personas religiosas y que se les presupone. de hecho, según el test de Zuckerman en españa hay un 16-24% de ateos y la encuesta Gallup indica que el 59% de los españoles contestaron que para ellos la religión no es importante