Google
 

jueves, 23 de abril de 2009

Calle P. Bardem. Ridículo espantoso.

El Ayuntamiento sevillano, en una actitud carente de todo sentido común, ha decidido modificar el nombre de la calle General Merry por el de Pilar Bardem. Ya, con sólo decir esto, me suena ridículo. Absurdo. Todo lo que ha hecho Pilar Bardem por Sevilla ha sido nacer aquí y pasar su noche de bodas. Menos, por ejemplo, que mi mujer, y a ella no le van a poner una calle. A menos, claro está, que se dedique a hacerle el juego a los comunistas y socialistas torpedeando a la mala malísima derecha española. Ya os adelanto que no lo va a hacer.

Pero es que el ridículo no queda aquí.

Todo parte de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Aplicación que en la mayoría de los casos es innecesaria, pero bueno, es una ley aprobada nos guste o no. Y para aplicar la ley, IU ha propuesto, y conseguido, cambiar el nombre de la calle de marras.

El General Merry fue un general que participó en la guerra civil del lado de Franco. Hombre, en principio sólo por eso no debemos ya catalogar a nadie. Básicamente porque es preciso diferenciar a los golpistas por un lado, y los que participaron luego en un lado o en otro. Por diversos motivos: convicciones, obligación, fidelidad a un superior, ... A saber. Pero también dejaré de lado este punto.

El mayor de los ridículos de Torrijos y su séquito de IU (¿harán algo útil alguna vez?) surge cuando se anuncia a través de los medios de comunicación que el General Merry al que se le dedica la calle NO PARTICIPÓ EN LA GUERRA CIVIL. No por nada, sino porque ya tenía una edad el hombre. Resulta que algo tan fácil como es consultar a quién se le dedica una calle, los comunistas no lo han hecho. Ni los socialistas cuando se le propone el cambio y aceptan.

Resulta que el tal general Merry participó en la guerra de Cuba (casi 40 años antes de la guerra civil), y no tuvo nada que ver en el alzamiento.

Al salir a la luz pública esta metedura de pata, el ínclito Torrijos tiene que salir al paso, y lo hace. Pero lo que consigue es hacer más el ridículo aún (y pensaba que no era posible). No se le ocurre otra cosa que decir que claro que sabía que este general Merry era el padre del que sí participó en la guerra civil, pero que él cree que alguna participación pudo tener en el alzamiento, que quién sabe, que él lo cree así, igual que habrá quien crea lo contrario.

Lo dicho: ridículo con consecuencias.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

¿Y qué ha hecho, aparte de nacer por accidente y casualidad, esta anciana recauchutada con botox por la ciudad hispalense?.
Pues nada.
Eso sí: ha repartido rosas blancas a los filoterroristas y abogados de los etarras, ha apoyado la sangrienta dictadura cubana y ha desfilado en primera línea con la pancarta del "No a la Guerra".
Además, no pierde ocasión en soltar estopa en cuanto tiene ocasión al PP, a la Iglesia y a esa "derecha gótica" merecedora de un "cordón sanitario", y a lo mejor hasta de una reedición de Paracuellos coordinada por su amigo el genocida Carrillo.

Paco Rodríguez dijo...

para Sevillano el gaditano Chano Lobato, la mitad de las cenizas en el Rio y la otra en la playa Santa María del Mar.

Esperemos que se lo reconozcan si no lo han hecho ya igual que en Cádiz se lo han hecho a Antonio Burgos que tiene todo un paseo al lado de la Caleta.

Sobre la metedura de patas, sin comentarios.

Saludos