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lunes, 12 de mayo de 2008

Educación para la Ciudadanía NO.

Y digo por qué no. No es algo caprichoso como parece pretender la estupenda izquierda radical que nos gobierna.

La extrema izquierda tiene bien aprendida la lección, y visito blogs de ese entorno en donde defienden a capa y espada esta asignatura, a la vez que maldicen la de religión. Incluso he leido que por culpa de que haya clases de religión, los niños ocupan menos horas en otras cosas, y claro... algunos no saben ni cuál es la capital de Francia. Esto es real, si no os lo creeis, pongo el link, pero es que tampoco quiero hacer sangre de semejante estupidez (dicho sea con el respeto a la persona, sólo es estúpido el comentario, la persona no la conozco).

No es mala idea enseñar a los niños ciertas cosas, valores democráticos, lecciones constitucionales, respeto a los demás, tolerancia, ... Nadie discute que eso sea bueno, es más, todos estamos de acuerdo en que es necesario. Es cierto que muchos de esos valores siempre nos lo han transmitido nuestros padres, pero no está de más que esto también lo aprendan en el colegio.

Hasta aquí sí. Pero claro, la extrema izquierda instalada en muchos sectores del poder, ha querido ser juez y parte, y huyendo del consenso tan necesario en estas materias, ha elegido qué modelo de moral quiere que se enseñe en esa asignatura, con independencia de que sabemos que más de la mitad del país no está de acuerdo con ese modelo. ¿Qué trabajo costaba enseñar lo que nos une y dejar lo que nos diferencia para la vida privada?

Y claro, vendrán los ultras de izquierda a criticarme porque no digo nada concreto de la asignatura, y parezco repetir como un papagayo lo que dice este obispo o este político. Pero no les daré esa oportunidad, y aquí os pongo algunos ejemplos de "perlas" que recogen algunos libros de la materia en cuestión.

1.- "Educación para la Ciudadanía", de la editorial Akal, dice cosas como que la Guerra de Irak fue culpa, entre otras cosas, de "la inestimable colaboración de nueve millones de españoles votantes del PP" a quienes responsabiliza de haber "matado directamente a 200.000 civiles, a más de 2 millones de personas, de haber alentado una guerra civil" o de haber "torturado sistemáticamente". O sea, me llama asesino, porque yo voté al PP. Igual me pienso denunciar esto en el juzgado.

2.- El mismo libro-panfleto invita a las chicas a perder la "virginidad" antes del matrimonio para no ser "siervas de un sinfín de prejuicios y costumbres machistas". O sea, que si yo quiero trasladar otros valores, igual de respetables, a mis hijas, pues me tengo que aguantar porque el estado ha decidido por mí otra cosa. Si la idea es transmitir los valores democráticos y constitucionales, alguien me tiene que explicar qué tiene que ver esto.

3.- El libro de la Funcación Cives encarga a Savater que prologue el texto, y es cuando previene a los jóvenes, "antes de que los padezcan", de la necesidad de defenderse de "dos de los peores y más frecuentes sectarismos de nuestro espectro político: el clericalismo, por lo general apoyado electoralmente por la derecha, y el nacionalismo, apoyado también por lo general electoralmente por la izquierda". Savater pide además que tal precaución no se demore: "Luego puede ser ya demasiado tarde". Eso encaja en... ¿tolerancia?

4.- Las editoriales Algaida y Octaedro, abordando las diferencias entre hombres y mujeres, establecen que "El término género hace referencia a una construcción cultural y, como todo lo cultural, puede ser modificado. Queda claro, pues, que la diferencia en las relaciones de género no es algo natural ni biológico, sino aprendida y, muy a menudo, impuesta". Claro, si esto es así, cuántas cosas se explican solas, ¿verdad Zerolo?

5.- La mayoría de editoriales hablan del uso del preservativo. Alientan a usarlo, sin dar más alternativas. Me parece bien que enseñen qué es y para qué sirve, pero, ¿le importaría al estado dejarme a mí decidir si quiero enseñar a mis hijos que el sexo se practica con quien uno quiera en cada momento, o si por el contrario que el sexo se encuadra en una realidad que es el matrimonio y con otros fines además del meramente "recreativo"? ¿Puedo?

Hay más ejemplos, montones, cientos,... El Estado se ha propuesto decidir qué enseñar a los niños en materias tan relevantes como el matrimonio, la conducta sexual, la libertad personal, la igualdad de género y/o sexo, la religión, ... Son cuestiones que deben decidir los padres, cada uno en función de sus propios criterios.

Los radicales de izquierda siempre se quejan de una presunta imposición de moral católica por parte de la Iglesia (aún me pregunto por qué sienten algunos que se les impone algo que no va dirigidos a ellos). ¿Por qué, entonces, no dejan que EpC se imparta voluntariamente para evitar las imposiciones que tanto odian? Ah claro, que odian las imposiciones siempre que no sean ellos quienes las imponga. Estos ultras tipo Blanco, De la Vega and company cada día que pasa son más claros, cosa que les agradezco. Ya sabemos de qué pie cojean. No quieren que nadie les tosa, pero ellos pueden toser encima de quien les plazca. Pues me van a permitir que algunos usemos antigripal para evitar contagiarnos. Puedo decidir, ¿no?

4 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Personalmente no tengo ningún interés en que a mis hijas les enseñen "valores democráticos". la democracia es una forma de gobierno, una manera de llevar los asuntos públicos, no es una moral ni una fuente de moral. Es puramente una técnica. Por tanto no existe tal cosa como "valores democráticos", que probablemente sea un eufemismo tan enorme como el de "Educación para la Ciudadanía".

El respeto a los demás y la tolerancia, la aprenden en su casa que es la mía. Si no lo aprenden aqui, no lo aprenderán en ningún sitio aunque lo memoricen veintemil veces.

Y respecto a las lecciones constitucionales, para eso tienen la clase de Historia, aunque la verdad tampoco creo que lo aprovechen mucho porque lo que aprendan hoy, será distinto mañana mismo.

Me gusta mucho tu bitácora que ya llevo tiempo siguiendo. Un saludo.

Paco Rodríguez dijo...

Yo aunque tenga a mis hijos en Religión Católica no soy partidario que sea una asignatura obligada y ni mucho menos evaluable. Pues yo pienso que en principio somos los padres los que debemos de encaminar a nuestros hijos y no el estado en matería religiosa, y cuando tengan edad de decidir, que decidan.

Pero también estoy en contra de que se contraeduquen contra la religión, ya sea la Católica o la Musulmana.

La verdad es que yo no se si la asignatura EPC, es una alternativa a la religión, la verdad no lo se ni me he preocupado pues hasta el momento he opinado que enseñar normas de convivencias no es malo y hacer ver que debemos de respetarnos todos, olvidando ideologías, razas o credos. Aunque también es cierto lo que dice el embajador...., pero desgracidamente no todos hacen ver a sus hijos lo el que dice, Porque ¿todos los niños respetan a los demás y son tolerantes? ese es el quid. Hasta el hijo de un matemático tiene que pasar por esa asignatura y aprobarla.

No obstante me parece denigrante que un libro académico se ensañen contra el propio gobierno que fue elegido por los ciudadanos, me parece patético e injusto y que conste que yo jamás he votado al PP, es mas estando en contra de alguna de sus actuaciones que hizo cuando gobernaban, pero no creo que sea materia educativa

Ahora ante estas barbaridades creo que alguien debe de decirle a Zapatero el mas que famoso "porqué no te callas" y denunciar ante el estamento oportuno semejantes aberaciones "educativas"

Salud

Embajador en el Infierno dijo...

Paco- Yo estoy a favor de la asignatura de religión y que sea evaluable aunque optativa para quien la quiera. La fe se vive, pero la religión hay que aprenderla. Es decir, hay que tener claro porque se cree en lo que se cree, y eso hay que aprenderlo de verdad, memorizando y todo.

Dices: "y hacer ver que debemos de respetarnos todos, olvidando ideologías, razas o credos.". Bueno, precisamente el amor hacia los demás me viene por mi condición de católico, de modo que en ningún caso puedo olvidarme de ello.

Y finalmente, te aseguro que si un chico no vive en su casa los "valores" que se supone le enseñan en el colegio, a lo más que va a llegar es al cacao mental. La enseñanza en el colegio y en estas cuestiones es complementaria y en ningún caso substituye a lo que se haga en familia.

Jesús dijo...

Querer que los demás asuman tus principios e ideas por la fuerza, es intolerancia y radicalismo.

Pretender que esa batalla injusta, la libren los niños en los colegios con este adoctrinamiento que comentas es una cobarde inmoralidad, propia de aquellos para quien todos los principios morales, son relativos. Algo dicutible y maleable, que se puede personalizar al gusto del cínico de turno.

Muy buen post.

PD. POr cierto, posteriormente a este post, hemos visto la "tolerancia" de DeLa Vega en Niger,en acción. Vergüenza ajena.