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lunes, 6 de octubre de 2008

El Purgatorio.

Como adelantaba en otro post, era de cajón que más pronto que tarde tratase este tema.

Si bien ir al Infierno era, como se vio, muy pero que muy mal asunto, el tema del Purgatorio no está del todo mal. Sí es cierto que no se pasa bien, pero se tiene la certeza de que antes o después disfrutaremos de Dios para toda la eternidad.

¿Es obligatorio creer en el Purgatorio?

Si uno se dice católico, y se dice seguidor de la Iglesia Católica Apostólica Romana, la respuesta es clara y rotunda: SÍ. Dice el catecismo que "los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma".

Ya desde los Concilios de Florencia o Trento se dejó bien claro el tema. Sí, el Purgatorio existe.

Y en eso consiste la estancia en el Purgatorio.

¿En qué consiste el Purgatorio?

Estado transitorio de purificación necesaria para aquellos que, habiendo muerto en gracia de Dios y teniendo segura su salvación, necesitan mayor purificación para llegar a la santidad necesaria para entrar en el cielo. Esta purificación es totalmente distinta al castigo del infierno. Como vemos, igual que vimos en el tema del infierno, se trata de un estado. En este caso, estado transitorio.

Con un ejemplo sencillo se entiende muy bien: vamos a casa de un amigo o familiar, y por el camino nos hemos ensuciado los zapatos. Antes de entrar en la casa, gastaremos unos segundos en limpiar los zapatos en el felpudo, para así entrar presentables en la casa.

Es más o menos eso, salvando las diferencias, claro.

Nadie, si no está limpio y puro, puede entrar en el Cielo. Aquéllos que mueren sin pena para ir al Infierno, algo mal habrán hecho en vida, y en función de ello pasarán más o menos tiempo en el Purgatorio.

¿En qué consiste la pena o sufrimiento del Purgatorio?

Es la llamada "pena de ausencia". La ausencia de la visión beatífica, el vernos privados de Dios cuando sabemos que estaremos con Él.

No es como en el infierno, porque en el Purgatorio tenemos la inequívoca esperanza de que es algo temporal, una especie de parada en el camino hacia el Cielo, antes de llegar a la Eternidad. Por otro lado, las almas que allí van asumen la privación temporal de ver a Dios, comprenden esta purificación temporal, y hay una especie de resignación que alivia el tránsito.

Y, ¿de cuánto tiempo hablamos?

Dependerá de cada uno, del lastre que arrastremos a la hora de nuestra muerte. Lo que sí sabemos es que nadie estará allí más allá del Juicio Final. Para entonces, se acabará el sentido del Purgatorio, y por tanto, su existencia.

Pero determinar en días, meses o años la estancia allí se hace poco menos que imposible.

¿Podemos ayudar a quienes están allí?

Sí, vaya que si podemos. La oración por las almas del purgatorio es esencial. ¿Quién no ha ido a una Misa por el eterno descanso de fulanito? Pues es para eso. Las Misas que se dicen tras la muerte de alguien, las oraciones, novenas, sacrificios,... cualquier ayuda es buena para acelerar su paso al Cielo. Desde aquí, entonces, podemos acortar la estancia en el Purgatorio.

María, la gran esperanza.

María, nuestra Madre, nos ha dejado un precioso regalo para aliviar nuestra posible estancia en el Purgatorio: el escapulario. Que no es otra cosa que el símbolo de la protección de María a sus devotos. Pio XII desarrolló la práctica, relacionada con lo anterior, del privilegio sabatino. Consiste en que si morimos con el escapulario y hemos de ir al Purgatorio, la Virgen acudirá el sábado siguiente a recogernos y llevarnos al Cielo. De ese modo, la estancia máxima sería de 6 días. ¿Dónde hay que firmar?

Para ser merecedores de tal privilegio, basta con cumplir las siguientes condiciones:

1) Usar el escapulario con fidelidad.
2) Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
3) Rezo del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente 5 décadas del rosario.

No queda ahí la cosa, la Virgen de Fátima también nos prometió que "a todos aquellos que por cinco meses consecutivos, el primer sábado de cada mes se confiesen, reciban la santa Comunión, reciten el Rosario y me hagan compañía durante quince minutos meditando los Misterios con la intención de ofrecerme reparaciones, prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación".

Más facilidades no es posible, ¿verdad?

12 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Oportunidades todas....
Yo,creo de todas formas, que el purgatorio auténtico es más terrenal y de conciencia que otra cosa.
Algunos y algunas,viven ese purgatorio desde que se levantan hasta que se acuestan.

Gonover dijo...

¿Quieres decir que no habría Purgatorio tal y como nos lo cuenta la Iglesia?

¿O quieres decir que aquí hay gente que también lo vive?

¿O es algo irónico?

Paco Rodríguez dijo...

Yo creo que esto es igual que te comenté con el infierno y que coincide mas o menos con lo que comenta Natalia.

Yo siempre he dicho que la Biblia y todo lo que conlleva está escrita hace muchos años. No es lo mismo la forma de ver las cosas hace dos mil años que ahora.

Yo no tengo la sabiduría, pero creo que hay que dar un nuevo contexto a las escrituras.

dimas dijo...

Mi estimado amigo, hace tiempoque no te visitaba, pero aquí estoy para darte las gracias por tus esfuerzos en dar a conocer gratis lo que gratis hemos recibido.
He visto los comentarios que te han hecho y siempre ocurre lo mismo ¡el tiempo! .Es que ahora hemos evolucionado, es que hay que revisar...No,no y no; para Dios no existe el tiempo , el tiempo mide un cambio, el tiempo es para lo que muta y en Él no hay mutación. El sabe lo que quiso decirnos através del hagiografo. Oremos por el Sinodo que ahora se desarrolla en Roma,que de allí salga una nueva vitalidad que nos lleve a tener un gran amor por esa carta del Cielo y que obviamos con tanta naturalidad: Las Sagradas Escrituras.

Paco Rodríguez dijo...

La iglesia debe de evolucionar a igual que las pesonas, al igual que el mundo, al igual que en este universo nada es igual al segundo anterior, y apuesto qe Dios así lo quiere.

Y así lo quiere pues por eso hizo al hombre y la mujer con capacidad de aprendizaje, con sabiduria, con autosuficiencia... quizas para muestra pel ejemplo de la multiplicacion de los panes, en aquel momento podran creer en ese milagro, pero seguro que la palabra de Dios es que para llegar a ese milagro cada uno de nosotros pondremos un pan en la mesa, otros el vino, otrops la sal, otros nada y con ello comeremos toda la comunidad.

Esa es la palabra de Dios, eso es lo que nos quiso decir y eso es por lo menos lo que interpreto yo. Si esperamos a lo que dice la Biblia, ten a buen seguro que muchos se morirían de hambre esperando que por obra y gracia se le apareciera en su casa al hambriento un simple bocadillo de mortadela

Gonover dijo...

Paco, el interpretar cada uno lo que estime oportuno implica el riesgo de desmembrar la unidad que debe imperar en la iglesia.

La Iglesia evoluciona, claro que lo hace. Pero esa evolución conlleva la garantía de que lo esencial del mensaje (estos dos post son esenciales en cuanto a la materia tratada) persiste inmutable.

Lo contrario sería desvelar inseguridad en la fe.

Lo contrario sería dar la razón a los que piensan que esto es un invento que dura la mar de tiempo, inventado por algunos que amoldan la fe a los tiempos que corren.

Paco Rodríguez dijo...

Tu crees que amoldarse a los tiempos y formas de actuar, pensar sería desmembra la iglesia?

Pues yo creo que ese es el mal de la iglesia, las personas hoy tienen otra forma de ver, eso de si eres malo vas al infierno, se lo podrán creer los niños, los mayores por lo menos yo se cual es el infierno y se cual es mi purgatorio.

El fin es el mismo, solo hay que cambiar los medios, pues hoy hay una forma de pensar muy diferente, ya no cuando se escribieron las sagradas, si no del medievo.

Las interpretacions son diferentes y lo que un dia fue una curación a Lázaro, hoy puede ser la curación de una persona desgraciada o desdichada en su propia vida

Gonover dijo...

Paco, entonces qué pasa. ¿la Iglesia lleva 2000 años mintiendo acerca del Cielo, Infiero y Purgatorio?

¿O es que antes existían y ahora se ha evolucionado a que no existan?

Como ha dicho Dimas, nosotros apreciamos la vida desde el prisma temporal, pero desde luego Dios no, para Dios todo sucede a la vez, con lo que no existe evolución.

La Virgen de Fátima fue clara en el mensaje, y habló del Infierno y del Purgatorio, ¿mintió? ¿mintió sólo en ese aspecto manteniendo la verdad en los demás?

¿Y Medjugorje? Ya no hablamos de principios del XX, sino de la actualidad, la Virgen sigue mandando el mismo mensaje.

Natalia Pastor dijo...

GONOVER;
Yo creo en el purgatorio, pero también en los "purgatorios" terrenales.

Paco Rodríguez dijo...

No, yo no digo que nos esté mintiendo, vamos a ver te voy a explicarlo que quiero decir.

No es igual explicar a un niño de seis años la propiedad conmutativa del producto que a un joven de veinte.

Para ambos la propiedad tiene el mismo texto, pero con diferente explicación.

PD. puntito de oro, aunque sabe a poco.

Gonover dijo...

Estaré empanao Paco, pero entonces no entiendo lo que quieres decir.

PD: Y tanto que es de oro...

Paco Rodríguez dijo...

Otra cosita,tienes un reconocimiento a tu blog en el mio.
Salud