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lunes, 27 de octubre de 2008

Madrugar.

Hace unos días otorgaban a este blog un par de premios. En uno de ellos había que indicar 6 cosas que a uno le hacen feliz. Una, la primera, cosa que puse fue la sonrisa de mi mujer. Sin darme cuenta, el último post que había escrito hablaba de eso.

Así que se me ha ocurrido iniciar una serie de post de las 6 cosas que me hacen feliz.

Hoy toca hablar de madrugar. Eso que muchos odian a mi me encanta. Iniciar el día corriendo es mala cosa, ya te condiciona la manera de afrontar el trabajo, los problemas que surjan. Sin embargo, empezar el día tranquilamente, con pausa, hace que te plantees las cosas desde la reflexión.

Podría levantarme fácilmente a las 7, saltar, tomarme un café mientras me afeito, ducharme y a correr. Me daría tiempo sin problema a salir a las 7:30 como hago siempre.

Sin embargo, pongo el despertador a las 6:05 (nunca me gustó poner el despertador a las horas exactas), me levanto...preparo el café....me lo tomo mientras leo algo que ayude a afrontar el día. Paro, disfruto del absoluto silencio que difícilmente se podría repetir a lo largo del día.
Mientras apuro el café tranquilamente veo las noticias, entro en internet, escribo algo, leo blogs, la prensa, foros, contesto correos,... Y a eso de las 7: afeitado, ducha y al trabajo.

Parecerá una tontería, pero ese silencio, esa estructuración de la primera hora del día, esa tranquilidad con la que empiezo cada día; me ayudan a plantearme las cosas con la calma que precisan, con la mente tranquila y sin prisas que la acucien.

No es mala cosa, no.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sencillamente genial.
Me ancanta tu blog.
Os echo de menos. Un besazo!
María Delgado

Jesús dijo...

Pues no. No debe ser mala cosa.

Algo me da que pensar a mí, que solo tengo dos estados: Parado o corriendo.

Respecto a eso que dices de apreciar la tranquilidad, el silencio y la pausa de esas primeras horas. Seguro que es bueno.

Nombras dos veces al SILENCIO.
Un tal Schopenhauer también creía que era bueno y dijo que:
La inteligencia es una facultad humana inversamente proporcional a la capacidad para soportar el ruido.

Llave tercera dijo...

¡qué envidia! Yo soy incapaz de hacerlo. Entre semana me levanto a las 6:30, lo justo para estar trabajando una hora después. Y los fines de semana cuando me levantan los niños (entre las 7:00 y las 8:00). Total, que ratos de tranquilidad, muy poquitos. No sé, no sé, quizá debería replantearme los horarios...

Un abrazo, Gonover!

Paco Rodríguez dijo...

Psss, ¿no te abrás quedado dormido?, si quieres te canto "a la nanita niño nanita ea, mi niño se ha dormido, nanita ea"

CRIS dijo...

No sabes cómo te envidio...yo creo que eso me vendría genial, si no fuera porque tengo la puñetera manía de no oír el despertador...ni a las 7 ni a las 7:05.

Tienes toda la razón, el estres matutino es mortal...sobre todo, si, como yo, permances sonado hasta prácticamente el medio día...

No me gusta madrugar...qué le voy a hacer, pero reconzco que lo que dices, es así.

Un saludo