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martes, 29 de septiembre de 2009

Panfleto Público. Iglesia Católica.

¿Qué le pasa al panfleto Público? Llevo dos o tres meses en que una o dos veces por semana entro a ver qué se cuece por los derroteros ultras. Pues rara es la vez en que no publican en lugar bien visible una noticia de la Iglesia católica. Pero lo que sea. Vamos, cosas que ni siquiera son noticia en La Razón. La última, que la Conferencia Episcopal abre cuenta en facebook. Vamos, notición de la que si no es por el panfleto, ni me entero.

Claro que el interés de la noticia, como compruebo cada vez, no está en la misma, sino en la ristra de comentarios que a continuación los lectores escriben. Son las noticias que más comentarios albergan, de largo.

¿Qué pasa? Esta fijación con lo eclesial es para hacérselo mirar.

No quiero ni pensar lo que se cocinará cuando el 17 de octubre cientos de miles de ciudadanos en Madrid digan SÍ A LA VIDA.

Estoy seguro que Público tendrá preparado sitio para que los ultras enemigos de la libertad y, posiblemente, víctimas de la LOGSE, se explayen a su gusto con improperios, insultos y deseos de restricciones de libertad.

En fin, como he leido en uno de los comentarios: "A lo mejor los ateos no tienen razón, a lo mejor resulta que los Obispos son los que están en lo cierto". No es posible. Demasiado para ellos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Cosa de dos.

Si había alguna duda al respecto, el fútbol español ya se queda configurado como una competición entre Barcelona y Real Madrid, y 18 equipos que tratarán de acercarse un poco a estos dos. Si fuese algo cíclico (como sucede en la NBA, en la que franquicias marcan épocas, para luego ser sustituidas por otras que hacen lo propio) sería aceptable, y más: deseable. Pero en mi opinión, empobrece la competición.

Sólo es me ocurren dos soluciones al asunto, o limitar los salarios por club (como en la NBA, en donde un equipo tiene los jugadores que quiera, les paga lo que quiera, pero la suma de todos los salarios tiene un máximo, que es igual a todos los equipos. Superar este límite supone pagar una barbaridad a la NBA por cada dólar de más, cosa que casi nadie y casi nunca hace), o bien crear, definitivamente, una liga europea, y que los poderosos clubes de Europa, se enfrente entre sí, para dejar las competiciones domésticas a clubes que sí las disputarían en igualdad de condiciones.

Ya es casi imposible pensar que un Valencia, Sevilla, Depor, Villarreal, Atlético de Madrid u otro, pueda arrebatar el título liguero a las dos superpotencias. Algo que hasta hace bien poco era más bien una opción real, y que, de hecho, sucedía de año en año.

Mientras tanto, seguiremos a una pantomima de Liga, en la que 18 ni siquiera seguirán la estela de los 2. O como mucho, y en el mejor de los casos, uno de los dos tendrá un año horrible, y a lo mejor queda cuarto o tercero, en detrimento de algún modesto, que ese año quedaría segundo, porque es impensable que los dos grandes fallen el mismo año.

En conclusión: mucho dinero para dos, muchos fichajes para dos. Y poco más.

jueves, 10 de septiembre de 2009

35.

Hoy inauguro año. Son ya 35 vividos, y justo hoy empiezo a vivir mi año 36º.

Para este año, varias propuestas a ser cumplidas.

Terminar mi disco (casi está), que pensaba regalarlo por internet, pero creo que lo venderé a 1 € (precio simbólico). Toda la recaudación irá destinada a Cáritas. Será poco, pero menos es nada.

Empezar a escribir. Sí. He estado unos meses estudiando técnicas para escribir novelas. Tengo la historia, los personajes. Me falta empezar. Mejor dicho: estructurar y empezar.

Deporte. Sí, necesito organizarme para hacer algo de ejercicio.

Veamos qué tengo que decir de todo esto justo dentro de un año.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Volvemos a la normalidad.

Se terminó el verano. Climatológicamente no. En el calendario tampoco. Pero para mí sí.

Ha sido un verano intenso. Primero con la acogida de Vikhtor, algo de lo que hablaré en un post futuro. Luego unos días de playa, luego el viaje a Italia.

A la vuelta a Sevilla, la búsqueda de un coche nuevo... no podía imaginar que me iba a ocupar tanto tiempo.

Y el blog. Sí, esto. Bastante tiempo llevo sin el ingrediente preciso para que sea como antes, algo que cada 3 días, o 4, se actualizaba.

Veremos qué pasa este año.

martes, 28 de julio de 2009

A la puerta de las vacaciones.

Este viernes toca echar el cerrojo al trabajo durante tres semanas. Será un cerrojo, pero con la llave a mano, que no está la cosa para olvidarse del trabajo. Al menos las dos primeras semanas.

Este año toca 10 días a caballo entre Conil y San Fernando, una semana en Sevilla, y otros 10 días en Italia. Haremos una ruta de Venecia a Roma, pasando por Florencia, San Gimignano, Siena, Orvieto y, posiblemente, Bologna o Padua. Mucha cultura, monumentos, museos, pasta, pizzas y helados.

Hasta que nos toque subir al avión, seguiremos procurando que Viktor pase unas vacaciones inolvidables, cosa que de momento parece que estamos logrando. La semana pasada descubrió la piscina. Parecía lo mejor del mundo, no paraba. Al principio se limitaba a la piscina de niños pequeños, pero poco a poco se va soltando e incluso ayer ya medio nadaba solo, aunque con manguitos.

El fin de semana pasado descubrió la playa, y la piscina ya quedó en un segundo plano. Realmente es lo que más le ha gustado de España. Seguro que pasará el año entero contando los días para volver a la costa gaditana. Normal, quién no. Pero más si te pasas el año en Bielorrusia, claro.

lunes, 27 de julio de 2009

Manolo Chaves y la defensa de la familia.

¿Quién dice que el PSOE no defiende a la familia? Al menos en Andalucía, la cuidan, y mucho. Quien no me crea, no tiene más que atender a la defensa de Manolo Chaves de la familia. De su familia, debería decir.

Su hijo Iván se casó recientemente con una tal Rocío. La cual ha sido contratada por la empresa Extenda, empresa relacionada con la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía. Empresa con procesos de selección muy, digamos, “selectivos”.

Su hermano Leo está colocado como director general de Tecnología e Infraestructura Deportiva, tras su paso por diferentes puestos políticos. Este puesto, por cierto, es de designación política.

Su hermano Carlos, guardia de seguridad él, por supuesto ejercía la profesión en la Junta de Andalucía, ha visto cómo su carrera evoluciona hasta ser Coordinador de Seguridad de la Junta de Andalucía, puesto, claro está, de designación política.

Otro hermano, Fco. José, era administrativo en Canal Sur. Puesto muy respetable. Pues el chico debía estar infrautilizado, tanto que en sólo 2 años fue promocionado a Jefe de Servicios Generales en la Televisión Pública. Claro está, promoción dependiente de nombramientos políticos.

Paula, la hija de Manolo, se licenció en Derecho, y nada más salir puestazo en Abengoa. Y de ahí, el salto a ser apoderada de multinacionales como MATSA, que justo tras designar a la hijísima, recibe subvenciones millonarias de la Junta de Andalucía que presidía su padre. Por cierto, Paula está encuadrada en el departamento jurídico, y no ha ejercido nunca como abogada. Claro que, pensándolo bien, no lo necesita.

Leonardo Chaves Marín, hijo de Leo, fue contratado a dedo por el consistorio de Alcalá de Guadaira, gobernado sempiternamente, cómo no, por un regidor socialista, Francisco Gutiérrez Limones. Por cierto, no concurrió a concurso-oposición.

Antonio José es una perlita. Este hermano de pronto aparece como apoderado de Climocuberta, luego deja de serlo y pasa a ser asesor de la misma. Empresa que, por cierto, ha visto multiplicadas casi por infinito sus adjudicaciones para prestar sus servicios a organismos públicos, sobre todo, a la Consejería donde su hermano Leo hace y deshace.

En fin, que estoy pensando hacerme amigo de alguno de estos, y que me adopte Manolo, que seguro que no me faltará trabajo, y del bien remunerado.

martes, 21 de julio de 2009

Al final: un esguince.

Debí contar la anécdota el otro día, cuando sucedió. Pero como estaba blogísticamente inactivo, pues se quedó en el tintero.

Ocurrió hace dos domingos, en Misa de 8 en la parroquia de los Redentoristas, de Sevilla (Barrio de Nervión). Es una iglesia bastante grande, con tres filas de asientos. Nosotros estábamos en los bancos de la derecha. Era primer domingo de mes, con lo cual, la colecta era para Cáritas. Las colectas en esa parroquia se hacen con el clásico "cepillo", la bandejita-cestita de mimbre. Pero las colectas de Cáritas se vienen haciendo en bolsas de tela.

Una señora de avanzada edad pasaba la bolsa por los bancos de la izquierda. De adelante hacia atrás, y luego de atrás hacia delante. Pero esto segundo no fue posible. Al llegar al fondo de la iglesia, tras recorrer toda la fila de adelante hacia atrás, un individuo de unos 50 años le birló, por el método del tirón, la bolsa de la colecta y puso pies en polvorosa. Yo sólo oí el grito de la asustada señora, no vi nada. Pero es de estas veces que el instinto te empuja. No lo dudé, salí de mi banco, y caminé hasta la puerta. Una vez fuera de la iglesia, comencé mi sprint. Lo vi como a 35 metros de distancia. Era consciente de que si la carrera se prolongaba, no lo iba a coger ni en broma. Mi estado de forma es inexistente. No obstante, el que tuvo retuvo (quiero creer) y en apenas 70 metros le di alcance. A decir verdad, él iba bastante lento y confiado.

Se sorprendió. Pensó que nadie iría tras él. Mi mano derecha atrapó su brazo izquierdo, justo cuando se metía la bolsa por dentro de la camisa. El ladrón vio frustrado su plan, y se apresuró a devolverme la bolsa. A la par que se excusaba por el robo, alegando necesidad. "La misma de los que van a recibir ese dinero", le repliqué. Con su brazo izquierdo, el que tenía asido con mi mano, me devolvió la bolsa, que recogí con mi mano izquierda (claro, la derecha seguía ocupada agarrando el brazo del señor).

Fue en ese momento cuando sucedió. Introdujo su mano derecha en la bolsa justo cuando me la terminaba de devolver, extrajo algunos billetes (qué sé yo, tal vez 20 ó 30 euros) y trató de zafarse de mi sujetadora mano. En ese momento yo ya la había aflojado, y debió doblarme el dedo anular (donde llevo la alianza). Lo dejé marchar, no sé si por falta de fuerzas, o por lástima que de verdad sentía por él. Igual con ese dinero cenaba. No sé. Hay quien me dijo que hay "profesionales" de los robos en las iglesias.

Volví con la bolsa casi íntegra, para alegría de la pobre señora. Y al percatarme de la incipiente hinchazón del dedo, retiré la alianza (que desde entonces llevo en la cadena, ya que en otro dedo se me cae). Desde ese día, unos días inmovilizado, y un diagnóstico final de esguince de curación pesada y larga.

El traumatólogo me despidió diciendo que el Señor me lo pagará. Es lo de menos, la verdad.

Lo realmente importante de esta anécdota no es la recuperación de la bolsa, ni el dolor del dedo. Lo verdaderamente importante es la situación a la que hemos llegado en la que se roba a los pobres. Es como la ley de la selva. ¿Qué está pasando? ¿Desesperación? ¿Ausencia de valores?

No sé, se me olvidó preguntarle al individuo.