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lunes, 7 de diciembre de 2009

La Navidad. ¿Cuándo nació Jesus? (Reposición)

¿Cuándo nació Jesús?

Sólo hay dos referencias en la Biblia acerca de la Natividad: la primera la encontramos en el evangelio de San Mateo. Podemos leer también algunos versículos relacionados con la Natividad en el Evangelio de San Lucas.

Si comenzamos leyendo el Evangelio según San Mateo, podemos obtener las primeras notas que pueden servirnos para ir cercando la fecha del nacimiento de Jesús:

"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él." (Mateo, 2. 1-3).

Por otra parte el Evangelio según San Lucas nos dice:

"Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirinio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuando era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño" (Lucas, 2. 1-8).

No hay más que prestarle un poco de atención a estos textos para sacar algunos detalles. Según se indica, al nacer Jesús:

1.- Reinaba Herodes.

2.- Se estaba realizando un censo de población.

3.- Cirinio era gobernador de Siria.

Detalles que la historia nos explica y desarrolla:

1.- Herodes el Grande reinaba en Judea, nació el 73 a.C. y según los historiadores modernos se sabe que murió después de un eclipse de Luna que pudo verse desde Jericó y antes de la Pascua Judía. Según sabemos, dicho eclipse puede corresponderse con el sucedido el l3 de marzo del año 4 a.C. Con lo cual Herodes el Grande pudo haber muerto a finales de marzo o principios de abril de dicho año. Por tanto podemos establecer una primera cota en las fechas: la Natividad debió acontecer antes del 4 a.C. Ahora bien, si volvemos al Evangelio de Mateo tenemos que:"Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos." (Mateo, 2. 16).

Si atendemos a ésto, Jesús tendría como mucho dos años al dictar Herodes la matanza de los santos inocentes. Por lo que, basándonos en el Evangelio de Mateo, podríamos hablar de una fecha para la Natividad entre el 7 a.C. y el 5 a.C.

2.- Realización de un censo. Se sabe que Augusto César mandó a realizar censos con carácter tributario en tres ocasiones durante sus cuarenta años de gobierno. Los censos fueron realizados en los años 28 a.C., en el 8 a.C. y en el 14 d.C.

3.- Cirinio era gobernador de Siria. Hoy día conocemos que Cirinio o Quirinius fue gobernador de Siria no antes del 6 d.C. Aunque anteriormente desempeñó cargos gubernamentales desde los años 6 y 5 a. C. ¿Serían estos cargos a los que se referiría Lucas? Así pues el margen de fechas que obtenemos del Evangelio de Lucas es más amplio: del 8 a.C. al 14 d.C.

Dionisio el Exiguo fue un monje y astrónomo que vivió en el siglo VI d.C. y que después de declinar el imperio romano pensó sustituir el calendario romano (basado por entonces en los años transcurridos desde la fundación de Roma) por otro cristiano que tomara como origen el nacimiento de Jesús. Así, el inicio de contar los años, o lo que conocemos por Era Cristiana, fue propuesto por éste astrónomo al Obispo Petronio allá por el año 531 d.C. en un intento de realzar la figura de Jesucristo en perjuicio de la de Diocleciano, emperador romano que persiguió constantemente a los cristianos.

El método que usó Dionisio se basó en confeccionar una tabla en la que aparecerían los emperadores romanos desde adelante hacia atrás, contando los años que habían gobernado cada uno de ellos. El método funciona pero Dionisio se equivocó. En primer lugar marcó el año del nacimiento de Jesucristo como el año 1, y por tanto no se tuvo en cuenta al número cero y no contó tampoco que Augusto César gobernó con su verdadero nombre, Octavio, durante cuatro años. Así pues se deduce una diferencia de cinco años. Por lo cual, según el sistema de Dionisio, la fecha de la Natividad sería el 5 a.C.

Algunos investigadores creen posible la determinación del 5 a.C. como el año en que nació Jesús.

Lo dejamos, de momento aquí. Más cuestiones las dejo para otra entrada, como en qué época del año nació Jesús, o quiénes eran los Reyes Magos, o qué era la Estrella de Belén,...

jueves, 3 de diciembre de 2009

A vueltas con el crucifijo.

Yo no termino de encontrar razones. Ya se ha desatado la guerra al crucifijo. Se ha aprobado en el Congreso una moción para que se retire el crucifijo de las escuelas. Ahora queda la guerra interna entre los votantes a favor de la moción de si se refería a las escuelas públicas o a las privadas también. Que me avisen cuando se pongan de acuerdo, que igual entonces paro de reír.

Nada van a conseguir, en relación con la fortaleza de la fe, con hacer desaparecer la cruz del colegio. Nadie va a ser menos creyente por eso. Así que la misión está condenada al fracaso. Porque no tengo ninguna duda de que esto no es sino una maniobra más de la izquierda de España en la persecución que ha iniciado resueltamente contra la Iglesia. Los mismos partidos ya hicieron estas cosas, y otras mucho peores, a mediados de los años 30. Y aquí seguimos los creyentes. O sea, que no sé a cuento de qué viene sorprenderse.

Pero dicho esto, lo que a mí sí que me sorprende es la incoherencia de esta gente. Por un lado dicen que deben retirarse los crucifijos porque si están, se conculca el derecho a la igualdad religiosa. Yo, por más que lo pienso, no llego a entender cómo puede un crucifijo vulnerar un derecho fundamental. No alcanzo a comprender por qué molesta. A mí, que soy católico, no me molestaría que en un aula hubiese una media luna, porque los padres de los niños musulmanes que allí estudian así lo desean.

Pero también dicen que es para que España sea de verdad un país laico. ¿Cuántas veces habrá que decirles que la Constitución está para leerla? España no es un país laico, es un país aconfesional. La diferencia es muy grande. Si quieren, que reformen la Constitución. Bueno, ya que estamos, que la deroguen, que ciertamente no se aplica ni a la de tres.

Pero lo que más sorpresa me causa es que la gente que pide estas cosas es aquélla que orgullosa canta en sus mítines “la Internacional”, acordes bajo cuya música se ha desarrollado la ideología que más seres humanos ha matado en la historia del Mundo. La ideología que más ha pisoteado, y pisotea, las libertades humanas. Son aquéllos que levantan el puño, igual que otros que levantaban el puño y masacraban a sus semejantes. Si en lugar de levantar el puño, alzasen el brazo, todos nos escandalizaríamos.

Me irrita que quienes pidan estas cosas, cosas referidas a símbolos, lo hagan en supuestas aras del cumplimiento de la Constitución, cuando son quienes más la desprecian cuando enarbolan banderas independentistas (ilegales), o banderas republicanas (inconstitucionales), o banderas de la URSS (el régimen más totalitario y asesino que haya existido); o cuando cantan un himno que no es el que la Constitución dice que es el de nuestro país.

La izquierda quiere acabar con la Iglesia, pero como siempre, vuelve a despreciar a la Historia, que enseña claramente que si se persigue a la Iglesia, sólo se consigue una cosa: fortalecerla.

martes, 1 de diciembre de 2009

Diciembre.

Ya ha llegado diciembre. Ya era hora. Es que es mi mes favorito, y claro, siempre uno está deseando que llegue lo que más le gusta. Fundamentalmente lo es por la Navidad. La Navidad me apasiona, como cristiano que soy, es lógico. Como tal, procuro vivirla como es debido, celebrando el nacimiento de Cristo.

Pero aún es pronto. De momento, es tiempo de Adviento. Hemos de prepararnos para la venida de Jesús, para su nacimiento. Es un tiempo de preparación gozosa. Son 4 domingos en los que se encenderán sucesivas velas, hasta completar la corona de Adviento. Simbolismos, preparación interior; todo debe ayudarnos a que, cuando llegue el día, estemos preparados para celebrar cristianamente la llegada de Jesús, el nacimiento en Belén.

Pronto montaremos el Belén (este año lo montaremos más pequeño), el árbol de Navidad, los adornos. Habrá compras para regalos, por qué no. Pero con sentido. No regalos compulsivos, sino procurando que sean motivo de felicidad, que con ellos veamos la especialidad de la Navidad, y no al contrario. Es decir, es regalos porque es Navidad, y no al contrario. Con el bombardeo social, es difícil adecuarse a la vivencia navideña, pero hay que intentar hacerlo. Hay que intentar ser humildes, vivir la Navidad también pensando, y actuando, en los más necesitados. Y sin perder el verdadero sentido de la Navidad.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Ahora sí, ahora no.

El Ayuntamiento de Sevilla, con cuyo gobierno es notorio que no comulgo, ha decidido luchar contra la prostitución. Y lo hace desde la premisa de reconocer que es un problema. Un problema de, inicialmente, dignidad de la mujer (y de algunos hombres), un problema de higiene, salud, drogas, explotación, evasión de impuestos, ... Nadie discute que es un problema. Y desde ese punto de partida, se podían hacer tres cosas:

1ª Nada. Postura que se viene tomando año tras año, con lo que alimenta el problema y éste crece exponencialmente.

2ª Legalizarla, regularla de modo que como ya es legal, deja de ser un problema. Esto, para mí, es una huida del problema.

3ª Combatir el problema, tratando de dar soluciones a las mujeres, e imponiendo multas a prostitutas, clientes y proxenetas. Es lo que ha decidido hacer el Ayuntamiento. Se están estudiando programas de ayudas a las mujeres afectadas, para que puedan abandonar el oficio y tener una vida digna. Y en mi opinión es magnífico. Ante un problema, hay que ser valientes y legalizar, aunque esto suponga prohibir, y ayudar a quien resulta afectado por el problema.

Y enlazo el asunto con el aborto. El Gobierno justifica la nueva legislación del aborto con la premisa de que el aborto es un problema. Un problema no deseado. Que haya muchos abortos es un fracaso de la sociedad, y en esto no hay debate. Y como es un problema, el Gobierno podría hacer 3 cosas:

1ª Nada. Es, básicamente, lo que viene haciendo.

2ª Legalizar lo que venía siendo ilegal para que deje de serlo. Es lo que ha decidido hacer el Gobierno.

3ª Poner en prácticas soluciones positivas. Ayudas a madres, programas de adopción (que en este país haya que salir al extranjero para adoptar no es un capricho de los padres). Legislar en positivo, no en negativo.

Nuestro Gobierno, ante un problema, huye, legaliza lo ilegal, y con eso cree que se lavan sus conciencias. Lo que ha hecho este gobierno es eliminar el derecho a la vida del nasciturus (reconocido por nuestra Constitución, faltaría más por otra parte). Es convertir un delito (el aborto es un delito en nuestro Código Penal) en un derecho.

Qué pena que ante ciertos problemas sí queramos construir, ayudar, legislar en positivo; y en otros huyamos, eliminemos el problema, y convirtamos delitos en derechos, haciendo desaparecer el más importante de los derechos: el derecho a la vida.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Escribir.

Siempre he admirado la vida del escritor. Me encanta eso de levantarse antes de que se pongan las calles, encerrarse a crear historias, en una especie de guarida creativa.

Hace algún tiempo la admiración se convirtió en "envidia sana". Y surgió la pregunta: ¿por qué no lo intento? Lógicamente, no me refiero a ganarme la vida escribiendo, sino conseguir un sueño, una meta: escribir un libro.

Tardé mucho tiempo en decidir que sí, que lo iba a intentar. Pasé a la fase de estudiar técnicas. Compré algún libro del tema, mucha navegación por internet. Y finalmente, me sentí capaz.

Ahora tengo dos proyectos, no uno, dos. El primero es una novela y el segundo... aún no sé cómo encajarlo.

Estoy en la fase de estructurar la historia de la novela, creación de personajes, desarrollo de la trama,... Esta parte es relativamente sencilla, la difícil viene luego, cuando toque empezar a escribir. ¿Seré capaz?

Ojalá.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Amigos.

Echando la vista atrás, descubro que he ido conociendo a muchas personas, que he hecho muchos amigos, muchísimos. Unos mejores que otros, unos con una amistad más o menos intensa. Pero amigos.

La vida te va llevando por caminos diferentes a los de ellos, nos casamos, vivimos en sitios diferentes, cuando no trabajamos estamos con la familia. Y al final, ¡qué poco tiempo dedico a los amigos!

¿Quiere eso decir que ya no son lo amigos que eran antes? No, la verdad es que sigo presumiendo de amigos, contando sus anécdotas, recordando cuando la vida era diferente y había menos obligaciones y más tiempo para estar con ellos.

Desde aquí, dedicar un pequeño y sencillo homenaje a ellos, mis amigos, los que piensan a veces en mí, en los que pienso yo tantísimo (aunque nos veamos poquísimo), esos que a veces descuelgan el teléfono, esos que se alegran cuando soy yo quien llama.

Es uno de los tesoros de esta vida: los amigos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Plan E (¿"e" de estúpido?)

Nuestro gobierno nos presentó, en su pretendida lucha contra la crisis, su medida estrella: el Plan E. Consistía, sencillamente y entre otras medidas, en inyectar un chorro de millones de euros a los ayuntamientos para que éstos realizasen obras públicas. De ese modo, dicen, palian el desempleo, ya que supone que los ayuntamientos tengan que provocar la contratación de desempleados para ejecutar las obras. Han sido más de 50.000 millones de euros.

Conocido es que los ayuntamientos deben una barbaridad de euros a empresas proveedoras, que están pasando por malísimos momentos por falta de liquidez.

Conocido es, también, que en nuestra economía, el verdadero motor de creación de empleo está en las pequeñas y medianas empresas.

Y más conocido es, además, que tal y como está el patio, casi nadie se atreve a iniciar una aventura empresarial, y muchos que en su día lo hicieron están avocados a un cierre seguro. Esto se traduce en nula creación de empleo, y aumento del desempleo.

¿Qué han hecho los ayuntamientos con la lluvia de millones? Me centro en un ejemplo. En Sevilla, una de las obras ejecutadas en base al Plan E ha sido el adecentamiento del acerado del Palacio de San Telmo. Eso, hablando claro, es cambiar la acera. ¿De verdad era necesario? Bien, para tan “complicada” tarea, se van a tirar 6 meses, y va a costar 2,1 millones de euros. Y, además, provoca durante ese tiempo el corte de 1 de los 3 carriles del Paseo Colón y 2 de los 3 carriles de la calle Palos de la Frontera. El atasco habitual se ha venido transformando en algo ciertamente desastroso y caótico.

Es solo un ejemplo, pero obras como el adecentamiento de las zonas ajardinadas de la Avenida Bueno Monreal cuestan más de 600.000 euros, y obras en ayuntamientos pequeños que se han centrado en la creación de campos de fútbol de césped artificial o pistas de patinaje, supone que, en mi opinión, se esté tirando el dinero.

En definitiva, obras innecesarias ante el agujero económico que sufre el país. ¿No sería mejor, con ese dinero, ponerse al día con las devoluciones de hacienda que no llegan a los contribuyentes que contaban con ella? ¿No sería mejor terminar de pagar las miles de facturas de las administraciones a empresas privadas que están ahogadas de tesorería? ¿No sería mejor crear programas de autoempleo para que nuevas empresas estimulen la creación de empleo estable en lugar de emplear a trabajadores por 3, 4 o 5 meses, que es lo que duran las obras, y después si te he visto no me acuerdo? Honestamente, creo que tengo razón, y que estas respuestas se responden todas afirmativamente.

Pero, claro, ¿qué podemos esperar de un gobierno cuya mayoría de miembros, tras años de suculentos sueldos, apenas han ahorrado unos pocos miles de euros y comprado modestas viviendas con hipotecas incluso superiores a sus valores? Pues lo que podemos esperar es que, si en su vida privada derrochan su dinero, en la pública (con dinero que no es suyo) prosigan la misma tendencia.