Ando dándole vueltas a qué tiene que pasar para que haya un vuelco en las próximas elecciones.
Creo que será la abstención la que marcará el resultado final: si la participación es alta, más posibilidades del PSOE de repetir triunfo. El votante de izquierdas siempre ha sido más “vaguillo” que el de derechas.
Los graneros socialistas.
En Andalucía tiene el PSOE más que garantizada la victoria, si bien es muy posible que el margen sea inferior al de otras veces. Y he aquí una de las claves: Andalucía. Feudo fiel donde los haya al PSOE, parece que el desencanto y la incapacidad de ilusionar de Chaves (que está ya demasiado visto) hacen que muchos asiduos votantes del PSOE tal vez se queden en casa esta vez. Desde luego hay pocas esperanzas de que cambien el sentido de su voto. Quizás algunos decidan votar a IU (sigo sin entender a estos chicos), y tal vez otros lo hagan a favor del PA. Pero difícilmente habrá muchos votos que vayan del PSOE al PP. Sí es cierto, y conozco varios casos, que hubo quien cambió el voto a raíz del 11M, y que han decidido volver a votar al PP. De hecho, las encuestas dan una leve subida al PP en Andalucía, y creo que es debida a esta vuelta de los votantes que tras el 11M cambiaron su voto, entonces ya decidido para el PP, por el del PSOE. Así que en Andalucía, una de las claves, parece que el PP puede recortar algunos escaños.
Otra clave es Cataluña, en donde parece que la abstención va a ser masiva. Gran bajada de ERC. Aquí es misión imposible para el PP aumentar sus resultados, pero sí es posible que las crisis de RENFE, y la imposibilidad de tramitar definitivamente el Estatut, así como el carácter de Montilla, haga que el PSC también, como en Andalucía, pierda algunos votos. Así pues, tenemos que en otro de los graneros fieles al PSOE, tal vez tengamos que el PP recorte otro pequeño escalón, aunque sea a costa de pérdida de votos de PSC.
Es cierto que es un análisis algo optimista para el PP, pero si miramos las elecciones europeas y las locales, no parece descabellado que así suceda, tanto en Andalucía como en Cataluña.
El resto de autonomías parecen fieles a sus actuales gobernantes, excepto Galicia. Es lógico que el pacto PSOE – BNG pase factura, así que se entienden las encuestas que dan como ganador en Galicia al PP. Otro recorte de votos.
Parece que es difícil que el PP retroceda en ningún sitio, pues apenas ha sufrido el desgaste propio del gobernante, cosa que sí sucede en el caso del PSOE.
No hace mucho me fabriqué una hoja de cálculo con los resultados de las elecciones locales, trasladados a unas hipotéticas elecciones generales, y me daban un resultado muy similar a las encuestas de esta semana: una leve victoria del PSOE, hablando en escaños.
Tradicionalmente las encuestas son crueles con el gobierno de turno, y si seguimos esta consigna, tendríamos que el vuelco electoral es posible y factible.
El bolsillo es clave.
Al final es lo que decide un voto indeciso. Si me va bien, para qué cambiar. Ahora, si esto va cada vez peor, mejor a ver si con los otros remonto.
De ahí la intensa campaña del PSOE sobre la economía y su presunta salud a prueba de hierro. Pero es que las familias, que son quienes votan, no lo ven. Da igual si los datos macroeconómicos son buenos, el problema es llegar a fin de mes. Aunque el gobierno no tenga culpa de lo que sube el Euribor, si no llego a fin de mes no estoy contento.
Alguna vez leí que el votante feliz tiende más a votar al gobierno de turno, y es el descontento quien puede decidir un cambio.
Y esta es otra clave.
En resumen: la abstención, el desgaste socialista en sus graneros y el bolsillo.
Todo esto al margen de posibles artimañas tipo 11M, que tan bien se le dan bien a algunos; o posibles bombazos informativos que tan bien se le dan a otros.
Preparémonos para todo tipo de mentiras, para todo tipo de promesas, y para todo tipo de informaciones,… Ya están aquí.
Creo que será la abstención la que marcará el resultado final: si la participación es alta, más posibilidades del PSOE de repetir triunfo. El votante de izquierdas siempre ha sido más “vaguillo” que el de derechas.
Los graneros socialistas.
En Andalucía tiene el PSOE más que garantizada la victoria, si bien es muy posible que el margen sea inferior al de otras veces. Y he aquí una de las claves: Andalucía. Feudo fiel donde los haya al PSOE, parece que el desencanto y la incapacidad de ilusionar de Chaves (que está ya demasiado visto) hacen que muchos asiduos votantes del PSOE tal vez se queden en casa esta vez. Desde luego hay pocas esperanzas de que cambien el sentido de su voto. Quizás algunos decidan votar a IU (sigo sin entender a estos chicos), y tal vez otros lo hagan a favor del PA. Pero difícilmente habrá muchos votos que vayan del PSOE al PP. Sí es cierto, y conozco varios casos, que hubo quien cambió el voto a raíz del 11M, y que han decidido volver a votar al PP. De hecho, las encuestas dan una leve subida al PP en Andalucía, y creo que es debida a esta vuelta de los votantes que tras el 11M cambiaron su voto, entonces ya decidido para el PP, por el del PSOE. Así que en Andalucía, una de las claves, parece que el PP puede recortar algunos escaños.
Otra clave es Cataluña, en donde parece que la abstención va a ser masiva. Gran bajada de ERC. Aquí es misión imposible para el PP aumentar sus resultados, pero sí es posible que las crisis de RENFE, y la imposibilidad de tramitar definitivamente el Estatut, así como el carácter de Montilla, haga que el PSC también, como en Andalucía, pierda algunos votos. Así pues, tenemos que en otro de los graneros fieles al PSOE, tal vez tengamos que el PP recorte otro pequeño escalón, aunque sea a costa de pérdida de votos de PSC.
Es cierto que es un análisis algo optimista para el PP, pero si miramos las elecciones europeas y las locales, no parece descabellado que así suceda, tanto en Andalucía como en Cataluña.
El resto de autonomías parecen fieles a sus actuales gobernantes, excepto Galicia. Es lógico que el pacto PSOE – BNG pase factura, así que se entienden las encuestas que dan como ganador en Galicia al PP. Otro recorte de votos.
Parece que es difícil que el PP retroceda en ningún sitio, pues apenas ha sufrido el desgaste propio del gobernante, cosa que sí sucede en el caso del PSOE.
No hace mucho me fabriqué una hoja de cálculo con los resultados de las elecciones locales, trasladados a unas hipotéticas elecciones generales, y me daban un resultado muy similar a las encuestas de esta semana: una leve victoria del PSOE, hablando en escaños.
Tradicionalmente las encuestas son crueles con el gobierno de turno, y si seguimos esta consigna, tendríamos que el vuelco electoral es posible y factible.
El bolsillo es clave.
Al final es lo que decide un voto indeciso. Si me va bien, para qué cambiar. Ahora, si esto va cada vez peor, mejor a ver si con los otros remonto.
De ahí la intensa campaña del PSOE sobre la economía y su presunta salud a prueba de hierro. Pero es que las familias, que son quienes votan, no lo ven. Da igual si los datos macroeconómicos son buenos, el problema es llegar a fin de mes. Aunque el gobierno no tenga culpa de lo que sube el Euribor, si no llego a fin de mes no estoy contento.
Alguna vez leí que el votante feliz tiende más a votar al gobierno de turno, y es el descontento quien puede decidir un cambio.
Y esta es otra clave.
En resumen: la abstención, el desgaste socialista en sus graneros y el bolsillo.
Todo esto al margen de posibles artimañas tipo 11M, que tan bien se le dan bien a algunos; o posibles bombazos informativos que tan bien se le dan a otros.
Preparémonos para todo tipo de mentiras, para todo tipo de promesas, y para todo tipo de informaciones,… Ya están aquí.