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martes, 15 de enero de 2008

Ya están aquí.

Ando dándole vueltas a qué tiene que pasar para que haya un vuelco en las próximas elecciones.

Creo que será la abstención la que marcará el resultado final: si la participación es alta, más posibilidades del PSOE de repetir triunfo. El votante de izquierdas siempre ha sido más “vaguillo” que el de derechas.

Los graneros socialistas.

En Andalucía tiene el PSOE más que garantizada la victoria, si bien es muy posible que el margen sea inferior al de otras veces. Y he aquí una de las claves: Andalucía. Feudo fiel donde los haya al PSOE, parece que el desencanto y la incapacidad de ilusionar de Chaves (que está ya demasiado visto) hacen que muchos asiduos votantes del PSOE tal vez se queden en casa esta vez. Desde luego hay pocas esperanzas de que cambien el sentido de su voto. Quizás algunos decidan votar a IU (sigo sin entender a estos chicos), y tal vez otros lo hagan a favor del PA. Pero difícilmente habrá muchos votos que vayan del PSOE al PP. Sí es cierto, y conozco varios casos, que hubo quien cambió el voto a raíz del 11M, y que han decidido volver a votar al PP. De hecho, las encuestas dan una leve subida al PP en Andalucía, y creo que es debida a esta vuelta de los votantes que tras el 11M cambiaron su voto, entonces ya decidido para el PP, por el del PSOE. Así que en Andalucía, una de las claves, parece que el PP puede recortar algunos escaños.

Otra clave es Cataluña, en donde parece que la abstención va a ser masiva. Gran bajada de ERC. Aquí es misión imposible para el PP aumentar sus resultados, pero sí es posible que las crisis de RENFE, y la imposibilidad de tramitar definitivamente el Estatut, así como el carácter de Montilla, haga que el PSC también, como en Andalucía, pierda algunos votos. Así pues, tenemos que en otro de los graneros fieles al PSOE, tal vez tengamos que el PP recorte otro pequeño escalón, aunque sea a costa de pérdida de votos de PSC.

Es cierto que es un análisis algo optimista para el PP, pero si miramos las elecciones europeas y las locales, no parece descabellado que así suceda, tanto en Andalucía como en Cataluña.

El resto de autonomías parecen fieles a sus actuales gobernantes, excepto Galicia. Es lógico que el pacto PSOE – BNG pase factura, así que se entienden las encuestas que dan como ganador en Galicia al PP. Otro recorte de votos.

Parece que es difícil que el PP retroceda en ningún sitio, pues apenas ha sufrido el desgaste propio del gobernante, cosa que sí sucede en el caso del PSOE.

No hace mucho me fabriqué una hoja de cálculo con los resultados de las elecciones locales, trasladados a unas hipotéticas elecciones generales, y me daban un resultado muy similar a las encuestas de esta semana: una leve victoria del PSOE, hablando en escaños.

Tradicionalmente las encuestas son crueles con el gobierno de turno, y si seguimos esta consigna, tendríamos que el vuelco electoral es posible y factible.

El bolsillo es clave.

Al final es lo que decide un voto indeciso. Si me va bien, para qué cambiar. Ahora, si esto va cada vez peor, mejor a ver si con los otros remonto.

De ahí la intensa campaña del PSOE sobre la economía y su presunta salud a prueba de hierro. Pero es que las familias, que son quienes votan, no lo ven. Da igual si los datos macroeconómicos son buenos, el problema es llegar a fin de mes. Aunque el gobierno no tenga culpa de lo que sube el Euribor, si no llego a fin de mes no estoy contento.

Alguna vez leí que el votante feliz tiende más a votar al gobierno de turno, y es el descontento quien puede decidir un cambio.

Y esta es otra clave.

En resumen: la abstención, el desgaste socialista en sus graneros y el bolsillo.

Todo esto al margen de posibles artimañas tipo 11M, que tan bien se le dan bien a algunos; o posibles bombazos informativos que tan bien se le dan a otros.

Preparémonos para todo tipo de mentiras, para todo tipo de promesas, y para todo tipo de informaciones,… Ya están aquí.

lunes, 7 de enero de 2008

Nulidad Matrimonial. Derecho Canónico.

Tantas y tantas sandeces vengo leyendo estos días acerca de la Nulidad Matrimonial, que me he visto impulsado a escribir algo sobre la misma.

En primer lugar hay que diferenciar entre divorcio y nulidad. Son cosas tan diferentes como pueden ser un contrato de compraventa y un contrato de alquiler. Estos dos todos somos capaces de diferenciarlos. Pues bien, para mi sorpresa, hay gente que critica a la Iglesia por admitir la nulidad y no hacerlo con el divorcio.

Desde el punto de vista del ordenamiento civil, existe en nuestro Código Civil tanto una figura como la otra, con sus requisitos y sus consecuencias. Si ya el defendidísimo ordenamiento civil (a la hora de criticar al eclesiástico) distingue claramente ambos conceptos, no me cabe en la cabeza que a pesar de ello persista el personal en meter ambos en el mismo saco. Bueno sí, todo vale para criticar a la Iglesia, pero es que hablo de gente formada y leida, al menos presuntamente.

El divorcio es la disolución del vínculo matrimonial por causas sobrevenidas. Es decir, el matrimonio ha existido en plenitud, y sólo por alguna causa que sucede después, de las que el Código Civil recoge, se puede acudir a él para volver a la soltería. Esta figura jurídica se basa en un matrimonio no indisoluble.

La nulidad no se basa en nada que suceda después de la celebración del matrimonio, sino que ha de regirse por lo que sucede en el mismo acto del mismo, o bien anteriormente, pero jamás por algo que sucede después. Un contrato de compraventa es NULO porque me estaban engañando cuando fuimos al Notario en algo de relevancia, como por ejemplo: la casa es la mitad de lo que me habían dicho (he escogido un ejemplo extremo para que sea fácil). No es nulo si después de ir al Notario el vendedor va y prende fuego a la casa. Esto dará origen a una serie de acciones judiciales, pero la compraventa se formalizó sin causa de nulidad.

Dicho esto, ¿es criticable que sólo los ricos puedan acudir a los tribunales eclesiásticos para instar la Nulidad de su matrimonio? No. Y no es criticable porque es mentira.

El coste aproximado es de 600 euros por todo el proceso, y vale lo mismo seas rico, famoso o no lo seas. Existe, igual que en la Justicia ordinaria, el beneficio de "gratuito patrocinio". Es el equivalentea la justicia gratuita. Suelen ser un 30% de los casos los que se tramitan a costa totalmente de la Iglesia, acreditando la insuficiencia de ingresos. Un porcentaje mayor que los casos de justicia gratuita en la justicia ordinaria. Aproximadamente se tramita otro 20% con un coste del 50%, es decir, de unos 300 euros. Por otro lado, la intervención de abogado y procurador no es preceptiva. Conclusión: es bastante más barato que un proceso de divorcio o separación civil, en donde sí es obligatoria la intervención de procurador y letrado.

A pesar de este argumento de peso, nadie se baja del burro y la nulidad matrimonial es "cosa de ricos".

Entonces, ¿es criticable que la Iglesia "esconda un divorcio para los suyos bajo la forma de la nulidad"? Pues no es criticable, porque es mentira.


Las causas de la nulidad matrimonial en el Derecho español son las siguientes:

1. El matrimonio celebrado sin consentimiento matrimonial.

2. El matrimonio celebrado entre las personas a que se refieren los artículos 46 y 47, salvo los casos de dispensa conforme al artículo 48. (Se refiere a menores de edad, casados, parientes).

3. El que se contraiga sin la intervención del Juez, Alcalde o funcionario ante quien deba celebrarse, o sin la de los testigos.

4. El celebrado por error en la identidad de la persona del otro contrayente o en aquellas cualidades personales que, por su entidad, hubieren sido determinantes de la prestación del consentimiento.

5. El contraído por coacción o miedo grave.

¿Alguien osa decir que el Código Civil está inventando una figura para esconder un divorcio en una nulidad matrimonial? No, ¿verdad? Pues acudamos a las causas de nulidad recogidas en el Derecho Canónico.

Jurídicamente, y en el ámbito del derecho canónico, el matrimonio descansa sobre tres ejes.

El primero es la capacidad de las partes, es decir, la ausencia de impedimentos matrimoniales: por ejemplo, edad suficiente, estar ya casado con otra persona, o tener una relación de parentesco próxima.

El segundo es su libre consentimiento, que presupone la capacidad consensual, es decir, la madurez mental de los futuros cónyuges, su aptitud para asumir las cargas del matrimonio y el necesario uso de razón. Además, este consentimiento no ha de estar viciado por violencia o miedo grave, error (sobre todo cuando es causado mediante engaño), etc., ni ser simulado o condicionado.

El tercer eje es la forma de celebración del matrimonio, que ha de ser canónica cuando uno de los contrayentes es católico y no se ha apartado de la Iglesia por acto formal (por ejemplo, convirtiéndose a otra religión); la forma canónica implica la celebración del matrimonio ante una persona designada por el derecho canónico, normalmente el párroco u Ordinario del lugar, y ante al menos dos testigos.

Cuando en el matrimonio uno de estos tres ejes falla, no llega a surgir válidamente el vínculo en la vida jurídica. Existe entonces sólo una apariencia de matrimonio válido, que puede destruirse en un proceso judicial mediante pruebas fiables que lleven al tribunal eclesiástico a una certeza moral de su invalidez, expresada en la correspondiente sentencia de nulidad.

¡Vaya! Si son los mismos requisitos.

Pues nada, ante semejante varapalo de argumentos, prosiguen en sus trece. O soy fatal explicándome, o no quieren entender. No descarto ninguna de las dos opciones.

domingo, 30 de diciembre de 2007

La Navidad. Tercera parte.

Ahora le toca el turno el Belén. Ya hablamos de los árboles de navidad, de los Reyes Magos, ... Ahora le toca el turno al Belén.

Como es sabido, estaba tan llena la ciudad de Belén por los visitantes que acudían a cumplir la orden del emperador Augusto de empadronamiento, que las posadas sólo daban albergue a los que tenían dinero. Como María estaba embarazada, se apiadaron de ella y les dejaron quedarse gratis en un establo (hay que recordar que inclusose cobraba por dejar dormir en el establo). Allí nació Jesús.


San Francisco de Asís fue el iniciador de los nacimientos entre 1200 y 1226. Se cuenta que recorría la campiña cercana a la pequeña población de Rieti en el invierno de 1223. La Navidad de ese año lo sorpendió en la ermita de Greccio y fue allí donde tuvo la inspiración de reproducir en vivo el misterio del nacimiento de Jesús. Construyó una casita de paja a modo de portal, puso un pesebre en su interior, trajo un buey y un asno de los vecinos del lugar e invitó a un pequeño grupo de gente a reproducir la escena de la adoración de los pastores. Dice la tradición, que de manera milagrosa, en la escena aparecieron ángeles y se personificó el niño Jesús, la Santísima Virgen y San José.


La idea de reproducir el nacimiento se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano. De los seres vivos se pasó a la utilización de figuras, en parte porque los primeros misioneros en llegar a América fueron franciscanos y por supuesto siguieron la tradición.


También se cree que el primer nacimiento se contruyó en Nápoles a fines del siglo XV y que estuvo hecho de figuras de barro. Carlos III ordenó que los "Belenes" se extendieran y popularizaran en todo el reino itálico y español. En América, los frailes introdujeron las costumbres navideñas cristianas utilizándolas para la evangelización. Entre ellos, los nacimientos toman un papel importante.


Las iglesias contaban con sus "Belenes" que utilizaban los religiosos y los vecinos para sus solemnes precesiones de Navidad.

Las figuras de un "belén" pueden ser de distintos tamaños (incluso a tamaño natural) y componen las distinas escenas que recorre el nacimiento del Niño Jesús, desde la búsqueda de la posada, el nacimiento, la anunciación del angel a los pastores, la adoración y las ofrendas al Niño por los lugareños y la escena de los Reyes Magos guiados por una estrella hacia el portal de Belén.


El misterio de la Natividad representado en el pesebre era indispensable en todas las casas.

viernes, 28 de diciembre de 2007

El día de los Santos Inocentes.

Llega el 28 de diciembre, y como cada año el día se llena de bromas y la televisión de galas benéficas.

Siempre me ha gustado gastar alguna bromilla, y lo cierto es que no sabía realmente de dónde viene esta tradición jocosa. Así que me interesé por el tema.

Al parecer, la tradición viene de la Edad Media. Durante la semana del 25 al 31 de diciembre se conmemoraba la llamada "Fiesta de los Locos", en la que el pueblo sustituía por varios días a las autoridades tomando sus lugares y gastando bromas, que a veces se tornaban en verdaderas excentricidades, para causar diversión. Usaban disfraces, y realmente era una especie de carnaval.

Otra teoría habla del "Obispillo de los Inocentes". También de origen medieval. Existía la costumbre de elegir, el día de San Nicolás (6 de diciembre), un Obispillo, seleccionado entre los niños del coro de las catedrales, y cuya dignidad duraba hasta el 28 de diciembre, día de "Los Inocentes". Por esta razón, y porque era heredero de otra figura popular anterior, la del "Obispo de los locos" (que representaba el inversión de los órdenes sociales y, por tanto le era permitido toda forma de bromas) tomó el nombre de "Obispillo de Inocentes".

Pero detrás de este carácter bromista del día se esconde una tragedia. Todos conocemos la martanza del Rey Herodes de los niños menores de dos años.

Según señala el Evangelio de San Mateo, Herodes llamó a los Sumos Sacerdotes para preguntarles en qué sitio exacto iba a nacer el rey de Israel, al que habían anunciado los profetas. Ellos le contestaron: "Tiene que ser en Belén, porque así lo anunció el profeta Miqueas diciendo: "Y tú, Belén, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti saldrá el jefe que será el pastor de mi pueblo de Israel" (Miq. 5, 1).

Entonces Herodes se propuso averiguar exactamente dónde estaba el niño, para después mandar a sus soldados a que lo mataran. Y fingiendo, convenció a los Reyes Magos para que le informasen de dónde nacía el Mesías, para ir él también a adorarle. Los magos, en sueños recibieron el aviso divino de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otros caminos, y Herodes se quedó sin saber dónde estaba el recién nacido. Esto lo enfureció hasta el extremo, por lo que rodeó con su ejército la pequeña ciudad de Belén, y dio la orden de matar a todos los niños menores de dos años, en la ciudad y alrededores. El mismo evangelista San Mateo afirmará que en ese día se cumplió lo que había avisado el profeta Jeremías: "Un griterío se oye en Ramá (cerca de Belén), es Raquel (la esposa de Israel) que llora a sus hijos, y no se quiere consolar, porque ya no existen" (Jer. 31, 15).

¿Cuántos murieron? No hay acuerdo en el número, pero de todos modos, entiendo que no es importante el número. Es importante cómo la soberbia del ser humano, y su egoismo, puede llevarle a cometer tropelías de semejante calado. Si estorban los niños, se les mata. No pasa nada, no se pueden defender. Esto me lleva inequivocamente al debate, hoy de actualidad, del aborto. La soberbia y el egoismo nos han llevado a decidir sobre vidas indefensas, trasladando a médicos y madres la potestad de decidir sobre la vida de un bebé. Herodes, revestido de su poder como Rey tuvo su amparo legal (el rey hacía lo que realmente quería). Ahora nos lavamos la conciencia con leyes que condenan a niños a una muerte injusta.

En mi opinión, el día de los Santos Inocentes rememora algo que pasó hace mucho tiempo, y que se repite en la actualidad.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La Iglesia y su actividad misionera.

Parece que estemos acostumbrados a que la Iglesia, o mejor dicho, lo que hace o deja de hacer la Iglesia sea noticia sólo si el que la da considera que es mala, que desprestigia a la institución. Sólo si crea polémica.

No es habitual ver, leer o escuchar noticias que alaben la actuación de la Iglesia en tal sitio o en aquél que está algo más lejos.

Una vez oí que la Iglesia tenía un serio problema de marketing, que si hiciese algo por publicitar todo lo que hace, otro gallo cantaría. Pero no es labor de la Iglesia hacer publicidad de lo que hace, sino hacerlo. Y nada más.

Así que en mi modestísima labora comunicativa, me he propuesto, de vez en cuando contar alguna de las actuaciones positivas que viene realizando la Iglesia.

SAN JOSÉ. COSTA RICA.

En 2.006 los Padres Redentoristas han abierto un Comedor Infantil para niños necesitados. Concretamente se abre en el barrio marginal “Los Guido”. El coste de inicio ha sido superior a 11.000 €.

SANTA CRUZ. BOLIVIA.

Durante 2.006 se ha llevado a cabo la construcción de un centro de Capacitación Laboral y técnica que atenderá a los jóvenes de bajos recursos de la zona. Esta labor de los Misioneros Redentoristas ha supuesto un desembolso de más de 96.000 €.

Son sólo dos ejemplos, pero de vez en cuando traeré más por mi rincón desordenado.

sábado, 15 de diciembre de 2007

La Navidad. Segunda Parte.

Después de una semana de muchos líos, en la que no he tenido tiempo para nada más que trabajar, vuelvo a mi rincón a seguir desordenando temáticamente.

Parecía que estaba escribiendo temas de Navidad con mucha precipitación, pero lo cierto es que estamos a tiro de piedra de las Fiestas del año que más me gustan, por miles de razones.

Así pues, prosigo con lo que empecé: La Navidad. Segunda Parte.

Parto de la base de que lo que aquí escribo sólo pretende respaldar lo que los Evangelios nos cuentan. Los evangelistas no trataron de pormenorizar, sino que se centraron en lo realmente importante, dejando aparte minucias, como las que yo recojo aquí. El mensaje ciertamente importante es el que aparece en los Evangelios, la Verdad es la que recogen, esto sólo es una "ampliación" desde el punto de vista histórico. El amigo Dardo nos alertó del peligro del uso de la Historia en esta materia. En parte estoy de acuerdo, pero lo que trato de recoger es sólo algo que ciertamente viene a respaldar lo que leemos en los Evangelios. No obstante, y haciendo caso a Dardo, lo prevengo a los efectos que procedan.

Los Reyes Magos.

"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino." (San Mateo 2, 1-12).

El término mago procede del término griego "magoi". "Magoi" significa matemático, astrónomo y astrólogo. No mago de magia, que recordemos era algo tremendamente perseguido en las Escrituras. Si tomamos en cuenta esta traducción y las citas de San Mateo podemos considerar a los Reyes Magos como hábiles observadores del cielo, como sabios.

El título de monarcas puede proceder de una cita del teólogo y abogado cartaginés Tertuliano (Siglo II) basándose en el siguiente texto del Salmo Proverbio para Salomón:

"Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones."

Por otra parte el número de Reyes Magos tampoco se cita con exactitud. En distintas representaciones iconográficas realizadas en templos durante los siglos III y IV aparecen dos, tres y hasta cuatro. Fuentes sirias o armenias pensaron en doce Reyes al relacionarlos con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles. Los cristianos egipcios creían que eran sesenta. En el siglo tercero, el teólogo Orígenes indicó que eran tres. Al fin y al cabo son tres los regalos que se nombran en el Evangelio de San Mateo: oro, incienso y mirra, lo cual lo dota de cierto sentido común.

¿De dónde vinieron?

Tradicionalmente se considera que eran babilonios, entre otras cosas por algunos puntos en común con el pueblo judío y porque el resto de Israel estaba rodeado por el Imperio Romano, y parece difícil que pudieran pasearse con oro, incienso y mirra tan alegremente. Muchos investigadores (ojo, que los hay que estudian esto, y en realidad todo lo que escribo es un compendio de distintas teorías y escritos que he ido recopilando) los consideran originarios de Persia. Al parecer, los sacerdotes persas de los siglos V y VI a.C. también le ofrecían a su dios oro, incienso y mirra.

Algunas pinturas afianzan también esta teoría "persa". Una de las más famosas es la existente en un mosaico situado en la iglesia de San Apolinar el Nuevo, en Rávena (Italia). En ella se ven a los tres reyes (por cierto, el mítico Baltasar no es negro en esta pintura) con una indumentaria persa compuesta por capa y gorros frigios característicos por su punta inclinada hacia delante.

Pero la teoría persa contiene un "pequeño" problema para sostenerse. Apenas existe una cultura astronómica persa mientras que la tradición astronómica en Babilonia tuvo sus orígenes en el tercer milenio antes de Cristo. Los babilonios fueron casi los primeros en realizar observaciones astronómicas precisas. Además dieron nombres a muchas constelaciones, algunos de los cuales seguimos usando hoy día con las lógicas modificaciones lingüísticas. O sea, que si mantenemos que eran astrónomos, tienen todas las papeletas de que eran babilonios. Además, está a la mitad de distancia que Persia: 900 km frente a 1.800.

Otra leyenda cuenta que después de la Resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba (India), que fueron bautizados y que se les consagró obispos; después fueron martirizados en el año 70 y fueron depositados los 3 en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, las trasladó a Colonia, donde hoy reposan sus cenizas con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia. De hecho, visitando la Catedral de Colonia podemos ver los restos de los Reyes Magos, depositados en una urna en el Altar Mayor.

jueves, 6 de diciembre de 2007

La Navidad. Primera Parte.

¿Cuándo nació Jesús?

Sólo hay dos referencias en la Biblia acerca de la Natividad: la primera la encontramos en el evangelio de San Mateo. Podemos leer también algunos versículos relacionados con la Natividad en el Evangelio de San Lucas.

Si comenzamos leyendo el Evangelio según San Mateo, podemos obtener las primeras notas que pueden servirnos para ir cercando la fecha del nacimiento de Jesús:

"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él." (Mateo, 2. 1-3).

Por otra parte el Evangelio según San Lucas nos dice:

"Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirinio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuando era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba en cinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño" (Lucas, 2. 1-8).

No hay más que prestarle un poco de atención a estos textos para sacar algunos detalles. Según se indica, al nacer Jesús:

1.- Reinaba Herodes.

2.- Se estaba realizando un censo de población.

3.- Cirinio era gobernador de Siria.

Detalles que la historia nos explica y desarrolla:

1.- Herodes el Grande reinaba en Judea, nació el 73 a.C. y según los historiadores modernos se sabe que murió después de un eclipse de Luna que pudo verse desde Jericó y antes de la Pascua Judía. Según sabemos, dicho eclipse puede corresponderse con el sucedido el l3 de marzo del año 4 a.C. Con lo cual Herodes el Grande pudo haber muerto a finales de marzo o principios de abril de dicho año. Por tanto podemos establecer una primera cota en las fechas: la Natividad debió acontecer antes del 4 a.C.

Ahora bien, si volvemos al Evangelio de Mateo tenemos que:

"Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos." (Mateo, 2. 16).

Si atendemos a ésto, Jesús tendría como mucho dos años al dictar Herodes la matanza de los santos inocentes. Por lo que, basándonos en el Evangelio de Mateo, podríamos hablar de una fecha para la Natividad entre el 7 a.C. y el 5 a.C.

2.- Realización de un censo. Se sabe que Augusto César mandó a realizar censos con carácter tributario en tres ocasiones durante sus cuarenta años de gobierno. Los censos fueron realizados en los años 28 a.C., en el 8 a.C. y en el 14 d.C.

3.- Cirinio era gobernador de Siria. Hoy día conocemos que Cirinio o Quirinius fue gobernador de Siria no antes del 6 d.C. Aunque anteriormente desempeñó cargos gubernamentales desde los años 6 y 5 a. C. ¿Serían estos cargos a los que se referiría Lucas? Así pues el margen de fechas que obtenemos del Evangelio de Lucas es más amplio: del 8 a.C. al 14 d.C.

Dionisio el Exiguo
fue un monje y astrónomo que vivió en el siglo VI d.C. y que después de declinar el imperio romano pensó sustituir el calendario romano (basado por entonces en los años transcurridos desde la fundación de Roma) por otro cristiano que tomara como origen el nacimiento de Jesús. Así, el inicio de contar los años, o lo que conocemos por Era Cristiana, fue propuesto por éste astrónomo al Obispo Petronio allá por el año 531 d.C. en un intento de realzar la figura de Jesucristo en perjuicio de la de Diocleciano, emperador romano que persiguió constantemente a los cristianos.

El método que usó Dionisio se basó en confeccionar una tabla en la que aparecerían los emperadores romanos desde adelante hacia atrás, contando los años que habían gobernado cada uno de ellos. El método funciona pero Dionisio se equivocó. En primer lugar marcó el año del nacimiento de Jesucristo como el año 1, y por tanto no se tuvo en cuenta al número cero y no contó tampoco que Augusto César gobernó con su verdadero nombre, Octavio, durante cuatro años. Así pues se deduce una diferencia de cinco años. Por lo cual, según el sistema de Dionisio, la fecha de la Natividad sería el 5 a.C.

Algunos investigadores creen posible la determinación del 5 a.C. como el año en que nació Jesús.

Lo dejamos, de momento aquí. Más cuestiones las dejo para otra entrada, como en qué época del año nació Jesús, o quiénes eran los Reyes Magos, o qué era la Estrella de Belén,...